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La OCU critica que la UE permita cobrar por el equipaje de cabina en la nueva reforma de los derechos de los pasajeros
La OCU ha criticado la reforma europea de los derechos de los pasajeros aéreos por permitir que las aerolíneas sigan cobrando por el equipaje de cabina, aunque valora avances como una mayor protección para familias y personas con discapacidad.

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La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha mostrado su rechazo a varios aspectos del preacuerdo alcanzado entre el Consejo de la Unión Europea y la Comisión de Transportes del Parlamento Europeo para reformar los derechos de los pasajeros aéreos. Aunque la organización reconoce que el texto incorpora algunas mejoras relevantes para los viajeros, considera que determinadas medidas suponen un retroceso en la protección de los consumidores.
El equipaje de cabina, el principal punto de conflicto
La principal crítica de la OCU se centra en que el nuevo reglamento permita seguir cobrando por el equipaje de cabina. Según la organización, el acuerdo admite que este coste se incluya en el precio final del billete, aunque el pasajero pueda renunciar a él durante el proceso de compra. Para la OCU, esta medida legitima una práctica habitual entre las aerolíneas de bajo coste que, según sus cálculos, supone un sobrecoste medio de 56 euros por viaje.

La organización recuerda además que este tipo de cobros ha sido objeto de sanciones por parte del Ministerio de Consumo y considera que el equipaje de cabina debería seguir formando parte del servicio básico de transporte aéreo.
Indemnizaciones congeladas desde hace años
Otro de los aspectos que la OCU considera negativos es que las compensaciones económicas por retrasos y cancelaciones no se actualicen. El preacuerdo mantiene las cuantías actuales, que oscilan entre 250 y 600 euros para vuelos que acumulen al menos tres horas de retraso.

La organización considera difícil justificar esta decisión teniendo en cuenta que las negociaciones para reformar la normativa comenzaron en 2013 y que, desde entonces, la inflación acumulada en la eurozona ha aumentado un 34%.
Reclamar seguirá siendo complicado
La OCU también lamenta que las aerolíneas no estén obligadas a facilitar mecanismos automáticos o simplificados para presentar reclamaciones. Entre las propuestas que no han salido adelante figuraba la creación de formularios prerrellenados o enlaces directos que permitieran a los pasajeros solicitar compensaciones de manera más sencilla.
Según recuerda la propia organización, actualmente solo una parte de los viajeros con derecho a compensación llega a reclamarla, en muchos casos debido a la complejidad de los trámites.
Las medidas que sí valora positivamente
Pese a sus críticas, la OCU destaca varios avances incluidos en el texto. Entre ellos, la decisión de mantener el umbral actual de tres horas de retraso para tener derecho a una indemnización. La organización señala que algunas propuestas anteriores planteaban ampliar ese plazo, algo que habría reducido significativamente el número de pasajeros con derecho a compensación.

También valora que se concreten mejor las circunstancias extraordinarias que eximen a las aerolíneas del pago de indemnizaciones, así como la atención específica a pasajeros con discapacidad, mujeres embarazadas y familias con menores.
Además, el nuevo reglamento prohíbe cobrar suplementos para que los menores puedan sentarse junto a sus acompañantes y elimina determinadas prácticas que limitaban los derechos de los viajeros.
Pendiente de la aprobación definitiva
La reforma todavía deberá ser validada por el pleno del Parlamento Europeo antes de entrar en vigor. Mientras tanto, la OCU insiste en que el texto presenta avances importantes, pero considera que cuestiones como el cobro del equipaje de cabina, la falta de actualización de las indemnizaciones y la ausencia de procedimientos simplificados para reclamar siguen siendo asignaturas pendientes para garantizar una protección efectiva de los pasajeros aéreos.
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