Hasta el pasado año el archivo hoy referido como Archivo Apostólico Vaticano, era conocido como los Archivos Secretos del Vaticano; el Papa Francisco cambió la denominación el pasado año pero no las estrictas medidas de acceso a él, tan estrictas que sólo pueden acceder a él investigadores e historiadores previa concesión de un permiso y en grupos muy pequeños ¿las razones? podemos jugar a las conspiraciones... pero hay una razón que nos parece muy razonable: los documentos que aquí se conservan son muy antiguos, tanto que su conservación es todo un reto y del mismo modo que hemos tenido que prohibir el acceso a lugares tan emblemáticos como las Cuevas de Altamira para asegurar su conservación, el Archivo Apostólico Vaticano necesita también estas restricciones para que los documentos que ahí se conservan no se pierdan para siempre.

Vaticano | Pixabay

Fue el Papa Paulo V quien creó este archivo al dar orden de agrupar en un único archivo todos los documentos históricos que se conservaban en diferentes edificios vaticanos, que se le llamara 'secreto' no tenía nada que ver con que ocultaran en él información que podría cambiar el mundo sino con que se trataba de un archivo 'personal' del Pontífice y su entorno, por esa razón el Papa Francisco decidió cambiarle el nombre, para desmitificar este archivo en sí.

¿Qué documentos se conservan en este Archivo? te preguntarás, pues bien, el documento más antiguo que se conserva aquí data del S.VIII, hay también algunos documentos más de los siglos siguientes pero a partir del S.XII se conserva practicamente toda la documentación relativa a la Iglesia, tan rico en información es este archivo que algunos historiadores dicen que sin él no se puede entender la historia occidental, además se conservan en él documentos esenciales en la historia de muchos países, por ejemplo la carta por la que el rey inglés Enrique VIII pedía su nulidad matrimonial (una nulidad que, al no ser concedida, acabó por suponer la escisión de la Iglesia Anglicana y el reconocimiento de la corona inglesa como cabeza de la Iglesia Anglicana), también se conservan las actas del proceso que se articuló contra el científico Galileo y que acabó son su condena por defender que la Tierra giraba alrededor del Sol.

Nunca entraremos en él, porque el Archivo Apostólico Vaticano seguirá siendo siendo secreto para la gran mayoría de los viajeros, hay que ser historiador, solicitar un permiso y justificar la necesidad de consulta de algunos de los documentos que aquí se conservan pero lo cierto es que la próxima vez que visitemos el Vaticano lo haremos sabiendo que en algún rincón de este pequeño país del mundo se guardan algunos de los documentos más importantes de la historia del mundo occidental.