En los últimos años, diversos estudios actigráficos han analizado los diferentes comportamientos del sueño en personas solteras y en personas con pareja. Sin embargo, estas investigaciones únicamente trabajan con los movimientos de los cuerpos de los distintos individuos al dormir, impidiendo así una evaluación neurofisiológica.

Recientemente, un estudio publicado en la revista ‘Frontiers in Psychiatry’ ha logrado dar con resultados fiables en la neurofisiología del sueño individual y diádico. Con ello, los investigadores han conseguido entender el funcionamiento del sistema nervioso central, periférico y autonómico de una persona soltera y de una pareja durante el sueño. Esta es la conclusión a la que han llegado: “compartir la cama en pareja está asociado con un aumento y estabilización del sueño REM, así como con una sincronización de la etapa del sueño”.

Cómo se ha llevado a cabo el estudio

“Las relaciones románticas influyen en la salud mental”, comienza explicando el estudio, “compartir la cama es común entre los adultos e impacta en la calidad del sueño”. En concreto, el amor aumenta los niveles de dopamina, oxitocina y norepinefrina, hormonas de la felicidad. Además, reduce el cortisol, ayudando a regular la tensión arterial y a tener una mejor salud cardiovascular.

Para realizar la investigación, varios científicos seleccionaron a 12 parejas heterosexuales, jóvenes y sanas que llevaban (como mínimo) tres meses durmiendo juntas. Durante cuatro noches, estas parejas fueron sometidas a una polisomnografía dual simultánea basada en el sueño individual y en el compartido. Analizaron su actividad cerebral, su respiración, su ritmo cardíaco, su actividad muscular y sus niveles de oxígeno en sangre mientras dormían, y llegaron a la conclusión de que dormir en pareja tiene mayores beneficios.

Qué ocurre en la fase REM

Dormir en pareja está asociado con un aumento del 10% del sueño REM. En esta fase, conocida por los movimientos oculares rápidos, nuestra actividad cerebral se asemeja a la de la vigilia. Además, es en este estadio del sueño donde soñamos y captamos gran cantidad de información de nuestro entorno gracias a nuestra alta actividad cerebral.

Asimismo, según indica el Instituto Nacional de la Salud infantil y Desarrollo Humano Eunice Kennedy Shriver, “se considera que el sueño REM participa en el proceso de almacenamiento de recuerdos y aprendizaje, y ayuda a equilibrar el estado de ánimo”. El funcionamiento social o los efectos sobre la salud mental están también directamente relacionados con la fase REM.