EN RESTOS DE CHILE
El ADN de unas momias revela cómo llegó la viruela a América
El análisis genético de dos individuos enterrados en el norte de Chile aporta la primera confirmación molecular de que la enfermedad llegó durante la colonización europea.

Publicidad
Los documentos históricos llevan siglos describiendo el efecto devastador que tuvo la viruela sobre los pueblos indígenas de América. Sin embargo, hasta ahora no se había recuperado ADN antiguo del virus que permitiera demostrar genéticamente su procedencia.
Un equipo internacional ha identificado restos del virus de la viruela en dos personas momificadas de manera natural y enterradas cerca de la ensenada de Camarones, en el norte de Chile. El descubrimiento ofrece la evidencia molecular más sólida hasta la fecha de que la enfermedad fue introducida desde el Viejo Mundo durante la colonización.
Los científicos analizaron 13 muestras óseas y encontraron ADN del virus de la viruela en los restos de una mujer de entre 30 y 35 años y un hombre de entre 18 y 20. Ambos vivieron entre 1492 y 1631, durante el periodo de expansión española por Sudamérica.
A partir de ese material, el equipo reconstruyó dos genomas virales casi idénticos. Esta semejanza sugiere que las dos personas se contagiaron durante un mismo brote o estuvieron expuestas a una variante que circulaba por la región en aquel momento.
La cepa descubierta, denominada CAM9, pertenece a un linaje actualmente desaparecido. Al compararla con otros genomas antiguos y modernos, los investigadores comprobaron que se sitúa evolutivamente entre las variantes presentes en la Europa medieval y las que circularon en siglos posteriores.
Este vínculo aporta la primera confirmación genética directa de que la viruela llegó a América durante el periodo colonial. No obstante, los autores no pueden determinar qué grupo concreto introdujo el virus ni el recorrido exacto que siguió hasta alcanzar el norte de Chile.
La enfermedad podría haberse extendido rápidamente a través de las redes comerciales y de comunicación que ya conectaban a las comunidades indígenas antes de la llegada de los europeos. El hallazgo se ha producido, además, en una zona en la que no existían registros históricos previos de brotes de viruela.
La población americana no había estado expuesta anteriormente al virus y carecía de inmunidad, lo que favoreció epidemias extremadamente letales. La viruela continuó causando millones de muertes durante siglos hasta que la Organización Mundial de la Salud declaró su erradicación en 1980.
El estudio, liderado por Bruno Romero González, de Trinity College Dublin, ha sido publicado en la revista científica Science y puede consultarse a través de su DOI oficial.
Publicidad






