En 2011 cientos de jornaleros del Sindicato Andaluz de Trabajadores okuparon una finca propiedad de la Casa de Alba. Fue una protesta incendiada por uno de sus herederos: Cayetano Martínez de Irujo.

El aristócrata criticó en Salvados el PER. "No me parece bien, yo en Andalucía veo una diferencia muy grande, por ejemplo, con Salamanca. Allí veo una mentalidad frente al trabajo y el rendimiento que no la hay en Andalucía", aseguró.

Aquella okupación provocó una lección de historia y Cayetano Martínez de Irujo acabó aprendiendo lo que eran los subsidios del Plan de Empleo Rural.

Justo aquella enorme finca fue expropiada en 1933 a su abuelo, el duque de Alba. Hectáreas de excelentes tierras que pasaron a manos de 80 campesinos como parte del plan de la Segunda República para que los herederos de sangre azul no acaparasen la riqueza.

"La República puso en marcha un ambicioso proceso de reforma agraria donde la justificación fundamental de por qué era necesario expropiar a los grandes propietarios era por una cuestión de eficiencia y justicia social. Se consideraba que el latifundio era ineficiente y que, a su vez, había mucho paro y mucha pobreza, especialmente en el sur", explica Miguel Artola, doctor en historia y autor de 'El fin de la clase ociosa'.

La Constitución de 1931 decía explícitamente que "el Estado no reconoce distinciones y títulos nobiliarios". Así que, con la reforma agraria, los grandes de España perdieron muchas tierras.

Pero la alegría duró poco porque Franco acabó devolviendo la finca 'Las Arroyuelas' a la Casa de Alba, fusilando a varios jornaleros.

Además, laSexta Columna recuerda quién fue la Duquesa Roja, Luisa Isabel Álvarez de Toledo, antigua Duquesa de Medina Sidonia, que no fue una noble al uso, como recoge el vídeo.