La Unión Europea ha bloqueado por primera vez un cargamento con dosis de AstraZeneca que tenía como origen Italia y como destino Australia. Se trata de un mecanismo que se aprobó en enero como respuesta urgente al anuncio de la farmacéutica de que no podría repartir en Europa las dosis prometidas.

Este sistema se basa en que se bloqueará la exportación de vacunas cuando un fabricante no justifique claramente esa exportación. Si parece que un lote debe ir a Europa o deja a Europa sin las vacunas que le corresponden, se impide.

En aquel momento, nadie creyó realmente que se fuera a hacer y se tomo más como un aviso, como una manera de tomar fuerza. Pero se ha hecho y se ha hecho en Italia, que tiene al mando a un nuevo primer ministro, Mario Draghi.

La semana pasada en una reunión ya avisó a los socios europeos de que había que ser más estrictos en el control de las exportaciones. Y ayer, en una charla con la presidenta de la Comisión insistió en ello. Desde luego, Draghi está muy centrado en solventar los problemas de producción, y esta es una manera de hacerlo.

¿Quién toma la decisión de bloquear la exportación?

La decisión de bloquear una exportación de vacunas la toma el país, en función de la documentación que recibe de la farmacéutica: la cantidad que se quiere sacar del país, si la farmacéutica tiene retrasos y si esos retrasos se reparten equitativamente entre todos los clientes.

Después, debe ser comunicado a Europa que en última instancia analiza la decisión y si la consideran correcta, la aprueban, y si no, la deniegan.

Se han permitido exportaciones en Europa

Desde que arrancó el proceso de fabricación de vacunas sí se han permitido exportaciones desde Europa a todo el mundo: desde Argentina hasta Hong Kong, pasando por Arabia Saudí, Estados Unidos o Nueva Zelanda.

Además, también ha ocurrido lo contrario. Cuando empezaron los problemas con la vacuna de AstraZeneca, Reino Unido declaró que no saldría ni una dosis del país hasta que la población no estuviese inmunizada. Los funcionarios de la UE no lo dicen oficialmente, pero todos intuyen que si no hay tensiones en el Reino Unido con las vacunas es porque tiene claro que sus dosis no están saliendo del país. Aunque de la Unión a Reino Unido han salido cerca de ocho millones de dosis.