Jorge Ponce está creando un archivo, llamado 'La caída del Imperio Humano', en El Intermedio para que, si nos extinguimos, las civilizaciones futuras sepan cómo fuimos. En este vídeo analiza el capítulo 'Los colegios', "unos edificios normalmente feos y con nombre de gente muerta donde depositamos a las crías más pequeñas del ser humano".

"La idea era dejarlos allí el mayor tiempo posible para que los adultos pudiesen trabajar el mayor tiempo posible y ganar dinero para pagar el colegio para que los niños estuvieran allí el mayor tiempo posible", explica Ponce, que detalla que, por eso, "después de las clases normales les dejábamos allí unas horas más para aprender cosas sin ninguna utilidad como futbito o catequesis".

Pero en los colegios los niños aprendían otras cosas necesarias para la vida, afirma el colaborador como "calcular la hipotenusa de un triangulo equilátero o cargar con 15 kilos en la espalda".

Pero no todo era estudiar, en los colegios también había tiempo para que los niños jugaran libremente y se olvidaran de las clases, a eso se le llamaban recreo y "fue evolucionando con los años", detalla Ponce: "Por ejemplo, en el siglo XX los niños jugaban al fútbol mientras las chicas animaban o jugaban a la comba, pero en el siglo XXI se acabó el machismo, llegó la igualdad y los niños y niñas jugaban a lo mismo, a hacer le idiota en Tik Tok".

Además, no todos los colegios eran iguales. Ponce destaca que "estaban el colegio público y el privado", los cuales "se diferenciaban porque en los privados cada alumno tenía un Mac de nueva generación y en los públicos cada alumno tenia un chicle pegado en el pupitre de la generación de sus padres". Además, también existía la escuela concertada, "la favorita de algunos políticos", destaca y explica que "era mitad privada mitad pública, ya que tenía el Mac de la privada y las subvenciones de la pública".

Otros momentos destacados

En otro programa de El Intermedio, Jorge Ponce explicó en este vídeo la creación de los países. Tras hacer las fronteras y ponerles los nombres a los países, Ponce detalló que "el ser humano empezó a tener un sentimiento inesperado, el amor a la patria".

"Por lo que sea la gente empezó a pensar que su trozo de tierra era mejor que el trozo de tierra del de al lado y, como los países se parecían mucho, los tuvimos que diferenciar con símbolos para quererlos aún más como las banderas y los himnos".

"Envalentonados por la bandera, el himno y su amor por la patria, los países se peleaban entre ellos": "Normalmente lo hacían porque querían tener más espacio, así que movían la linde de su país par ocupar un trozo de su vecino que, claro, no se lo tomaba bien". "A esa pelea", explicó Ponce, "la llamábamos guerra".

"Durante el siglo XX, el ser humano asistió a atrocidades inimaginables de las que no podemos estar orgullosos, como la Primera y la Segunda Guerra Mundial", recordó el presentador.

En otra ocasión, Jorge Ponce trató de explicar en ese vídeo cómo organizamos nuestra economía. "Lo hacíamos a través de un sistema llamado capitalismo que se basaba en el libre mercado y la propiedad privada", arranca el reportero.

Por otro lado, en este vídeo Ponce explicó el fútbol, el deporte más popular de este tiempo a la civilización del futuro. "A las mujeres les pagábamos menos, por lo que sea. Era una costumbre que teníamos", explica el reportero.

Eso sí, como recuerda Ponce, "todos tenían algo en común" y es que "una vez al año los alumnos hacían una actuación para que sus padres vieran cómo cantaban y bailaban": "Los padres pensaban que tragarse 2 horas de función era lo más duro del año escolar hasta que llegó una cosa que se llamaba pandemia, el teatro en casa".

Ponce explica que "los colegios cerraron y los padres ya no podían dejar a sus hijos allí", por lo que "los niños perdían horas lectivas, los padres perdían la paciencia, y los políticos, el tiempo discutiendo sobre cómo volver al colegio, si los profesores se convertían para siempre en youtubers o si a los niños había que ponerles mascarillas".