ESTADO DEL BIENESTAR

Teresa atraviesa un cáncer, Noelia tiene un 65% de discapacidad y Joseline cinco hijos: 23 familias temen perder su casa en Babilafuente

Los detalles Han pagado durante años sus alquileres y construido sus vidas en estas viviendas. Ahora, tras el cambio de propietario a Sareb, esperan saber si podrán seguir viviendo en ellas. Víctor Palomo, abogado especialista en conflictos de vivienda, asesora a los vecinos en el proceso.

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El equipo de Estado del Bienestar llega hasta Babilafuente, en Salamanca, con una pregunta muy clara: ¿quién protege cuando una familia cumple con su parte (con todo lo que se supone que tenemos que hacer para ser un 'buen ciudadano') pero todo lo demás falla?

23 familias que han construido su vida en Babilafuente ahora temen perder sus casas por un engaño seguido de administraciones que miran hacia otro lado.

Su historia empieza mucho antes de que Sareb apareciera en escena. Los vecinos aseguran que firmaron contratos de alquiler, pagaron sus mensualidades y confiaron en quien consideraban su casero. Ahora denuncian haber sido víctimas de un presunto engaño y aseguran tener documentación que lo demuestra y así se lo han mostrado a laSexta.

Hoy queremos que conozcan, no solo su historia, sino la vida de cada persona detrás de esos expedientes administrativos que tratan a los vecinos como meros números, una operación más de los cientos de miles diarias.

Llegó Sareb y pasaron a ser números

El pasado 13 de junio, según explican los vecinos, el edificio pasó a manos de la entidad. Para ellos, el cambio de propietario supuso descubrir que sus contratos no eran reconocidos como esperaban y que tenían que acreditar su situación para intentar permanecer en sus casas.

Sareb asegura a laSexta que estudia cada caso de forma individual y que algunos vecinos ya están siendo valorados para acceder a un alquiler social. También señala que algunos residentes no han colaborado con el proceso.

Los vecinos niegan esta afirmación: "Hemos querido, y queremos, colaborar. Pero muchos de nosotros ni siquiera supimos de la existencia de Sareb hasta recibir la notificación de desalojo", aseguran. Antonio (su casero) puso buzones hace 15 días, porque tampoco tenían acceso a su correspondencia.

Las vidas detrás de cada expediente de la Sareb

Teresa, en tratamiento por cáncer de mama

Teresa nos abre la puerta de su vivienda: "Bienvenidos, aquí es donde yo vivo", dice ante las cámaras de un equipo de Estado del Bienestar. Está en tratamiento después de haber sido operada de cáncer de mama. Llegó a Babilafuente para estar cerca de Salamanca y de sus hijos. Pagó su alquiler.

En definitiva, hizo su vida, hasta que recibió una comunicación de Sareb: "Estás pagando y, de repente, te llega una carta de Sareb. De desahucio. Digo: ¿Pero cómo puede ser esto? Es terrible".

Joseline y sus cinco hijos

Joseline tiene cinco hijos. Aquí han crecido. Aquí tienen sus rutinas, sus amigos, su vida. Por eso, para ella, perder la vivienda no significa simplemente buscar otra casa: "El hecho de que nos quieran echar de aquí es cambiar el hábito de los niños, buscar otra vivienda, que se sitúen en otro sitio donde ellos aquí ya han crecido".

Lleva más de tres años viviendo allí y, según sus cuentas, ha pagado alrededor de 1.680 euros al mes, además de la electricidad, durante el periodo que nos relata.

Noelia, víctima de violencia machista: "Mi refugio"

Noelia tiene un 65% de discapacidad y es víctima de violencia de género. Hace siete años dejó Aragón para alejarse de su agresor y empezar de nuevo. Encontró en Babilafuente su refugio.

Así lo llama ella. Ahora, lo cuenta a las cámaras de laSexta porque su maltratador ya no está y es libre. Pero su hogar sigue siendo su refugio: tiene teleasistencia por sus diversas enfermedades –que la tienen en cama buena parte del día– y ya ha entregado a Sareb la documentación que le han solicitado. Ahora espera una respuesta, con la incertidumbre de no saber si la van a "echar hoy, mañana o cuándo".

Vanesa: "Mi trabajo, mi sudor, mi esfuerzo, tirado a la basura"

Vanesa lleva unos cinco años viviendo en estas viviendas. Calcula que ha pagado alrededor de 27.360 euros de alquiler. Ahora siente que todo ese dinero puede haber acabado en manos de quien, según denuncia, nunca debió estar cobrándoselo: "Eso que se ha llevado él, de todos los vecinos, para atrás, sin declarar Hacienda y sin nada. Mi trabajo, mi sudor y mi esfuerzo, a la basura". Es su acusación, porque Antonio niega haber cometido irregularidades.

Una solución que todavía no llega

Los vecinos han pedido a Sareb una negociación colectiva para buscar una solución estable para las 23 familias. La entidad asegura que los casos se estudian individualmente y reconoce que estos procesos son "largos y poco amables".

Mientras tanto, los vecinos siguen esperando. Teresa sigue afrontando su tratamiento desde esta casa. Noelia sigue esperando saber si podrá conservar su refugio. Joseline teme tener que cambiar de vida a sus cinco hijos.

Son 23 familias que hicieron lo que creían que tenían que hacer: pagar y cumplir. Ahora esperan que alguien les garantice que podrán seguir teniendo un hogar.

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