El hombre que agredió el pasado lunes a una mujer y su hija de cinco años con sosa cáustica en Sant Feliu de Guíxols, Girona ha ingresado este jueves en prisión provisional comunicada y sin fianza tras prestar declaración ante la jueza.

La magistrada justifica esta decisión en que "los hechos son se extrema gravedad, lo que puede comportar la eventual imposición de penas elevadas que podrían alentar al investigado a huir del territorio nacional".

Además, destaca que el investigado llevaba consigo en el momento de su detención 680€ y un pasaporte, lo que podría ser indicativo de la voluntad del investigado de huir. Sobre por qué llevaba encima 680 euros y el pasaporte, el detenido afirma que "pretendía pagar el alquiler y porque es su costumbre llevar aquel documento de identificación en el bolsillo".

El detenido ha aportado una versión exculpatoria afirmando que la sosa cáustica se derramó de manera accidental y desde arriba. Sin embargo, la magistrada considera que "se han recabado sólidos indicios sobre la autoría de las lesiones" porque de haberse producido los hechos de forma accidental, ambos habrían sufrido lesiones semejantes, pues según ha afirmado el investigado el líquido se derramó desde arriba".

El atacante fue detenido este miércoles en el mismo municipio por los Mossos d'Esquadra. Dos días antes quemó a Ana María y a su hija lanzándoles por la cabeza sosa caústica, ambas fueron ingresadas con quemaduras graves en el Hospital Vall d'Hebron de Barcelona

La mujer había interpuesto con anterioridad varias denuncias por amenazas, pero el juez que se hizo cargo del caso, de acuerdo con la Fiscalía y sin recurso de la representación procesal de la víctima, desestimó la orden de protección.

Ahora, el juez que le ha tomado declaración ha ordenado su ingreso en prisión tras escuchar tanto su testimonio como el de la víctima, que a su salida del juzgado ha asegurado que el presunto agresor llevaba un tiempo coaccionándola: "Ya me había amenazado y al final se ha salido con la suya. Me decía 'si no te vienes conmigo, te quemo', y me ha quemado viva".

La mujer relató en un video grabado en el hospital del que fue dada de alta este miércoles, que el hombre fue a su casa en la que se encontraba con su hijas y sus padres alrededor de las 06:00 horas y comenzó a tirar piedras contra las ventanas mientras dormían, le pidieron que se marchara y llamaron a los Mossos d'Esquadra, que no lo encontraron por la zona.

Sin embargo, volvió dos horas después, por lo que Ana María decidió bajar a la calle con su hija para pedirle que se marchara y fue cuando le roció con la sosa cáustica.

Ahora Ana María pide protección: "Lo único que quiero es que cuando salga de la cárcel se lo lleven a su pueblo, que en cuatro días está en la calle y viene a por mí".