Los Mossos d'Esquadra han denunciado penalmente a los administradores de dos empresas mayoristas de droguería para la distribución de preservativos falsificados. Estos productos se consideran sanitarios y esta actividad puede ser constitutiva de un delito contra la salud pública y de otro contra la propiedad industrial.

La investigación se inició a mediados del mes de mayo cuando el Servicio de Control Farmacéutico y Productos Sanitarios del Departamento de Salud alertó a los Mossos que desde un supermercado de Barcelona podrían estar vendiendo preservativos falsos.

Este servicio del Departamento de Salud había recibido el aviso de la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS) que un particular había denunciado que desde un supermercado de la Travessera de Les Corts de Barcelona se estaban vendiendo profilácticos de la marca Durex que podrían ser falsos, ya que presentaban características muy diferentes de las del producto original.

Concretamente, se trataba de cajas de 12 unidades del modelo Durex Natural Confort, etiquetadas en castellano y portugués, correspondientes al lote 1000221414, con fecha de caducidad 2024-05.

El 12 de mayo, los Mossos e inspectores del Departamento de Salud realizaron una inspección conjunta en el supermercado desde el que se estaría haciendo la venta de este producto. En el establecimiento localizaron e intervenir varias cajas de este modelo y lote concreto, pero además detectaron la comercialización de un segundo modelo que, presuntamente, también estaba falsificado, concretamente el modelo Durex 'Dame Placer '.

 

También se intervinieron profilácticos que no se pueden comercializar en la UE

Al comercio también se intervinieron cajas de otros modelos de preservativos de la misma marca que, a pesar de no ser falsos, no se podían comercializar en la Unión Europea, ya que no llevaban el preceptivo marcado CE, que certifica que el producto cumple las garantías sanitarias para su distribución en Europa.

Fruto de las pesquisas policiales, los Mossos detectaron que el mismo tipo de profiláctico estaría vendiendo en otros pequeños supermercados de Barcelona. Además, comprobaron que la mayoría de estos establecimientos habían adquirido estos preservativos de vendedores ambulantes y sin ningún tipo de garantía sanitaria ni factura legal. Una compra irregular que aún dificultó más el trabajo de los investigadores para detectar y retirar el producto falso del circuito comercial.

Finalmente, los investigadores localizaron en Sant Adrià de Besòs el principal punto de distribución donde los vendedores ambulats se provenían de los preservativos para su posterior distribución a los establecimientos. Se trataba de un almacén de venta al mayor de productos de droguería, el cual operaba en colaboración con otra empresa de características similares ubicada en Santa Perpètua de la Mogoda.

Los policías comprobaron que ambas empresas habían distribuido desde finales de 2018 más de 15.000 cajas de preservativos falsificados y más de 41.000 cajas de preservativos sin marcado CE.

Ante estos hechos, los Mossos denunciaron penalmente a los administradores de ambas empresas, dos hombres de 48 y 53 años y de nacionalidades española y paquistaní, como presuntos autores de un delito contra la salud pública y de otro contra la propiedad industrial. A lo largo de toda la investigación de las instalaciones de las empresas, se intervinieron 700 cajas de preservativos falsos y 11.700 cajas de preservativos sin marcado CE.

Los Mossos y el Departamento de Salud recomiendan a establecimientos y usuarios que, si detectan este tipo de productos con los lotes y fechas de caducidad indicados, no los utilicen y los retiren del circuito comercial, ya que constituyan un riesgo para la salud, al no tener ninguna garantía sanitaria.