Desde hace varios meses en Italia se está debatiendo sobre la vacunación obligatoria para los niños. Ahora, entra en vigor la nueva ley 'Lorenzin', por la cual los niños deben recibir una serie de vacunas obligatorias antes de asistir a la escuela. Entre las diez vacunas que serán obligatorias se incluyen las de varicela, poliomielitis, el sarampión, las paperas y la rubóla.

Según la nueva norma, los niños de hasta seis años de edad podrán ser excluidos de la guardería y el jardín de infancia si no hay prueba de vacunación. Los padres corren el riesgo de recibir una multa de hasta 500 euros si llevan a sus hijos a la escuela sin estar vacunados.

A los menores de entre seis y 16 años no se les puede prohibir asistir a la escuela, pero sus progenitores se enfrentan a multas si no se ha completado el curso obligatorio de inmunizaciones. En Bolonia, las autoridades locales han enviado cartas de suspensión a los padres de unos 300 niños, y un total de 5.000 niños no tienen la documentación de sus vacunas actualizada.

En declaraciones a la BBC, la ministra de Sanidad italiana, Giulia Grillo, advirtió: "Sin vacunas, no hay escuela". Actualmente, la Organización Mundial de la Salud recomienda que el 95% de los niños deben estar vacunados. En Italia esa cifra está en el 80 por ciento.