Ekain Perrino, un joven de 23 años, ha sido víctima de una terrible agresión homófoba por parte de 13 personas. Los hechos ocurrieron el pasado domingo, cuando pasaba la tarde con sus amigos en el parque Bizkotzalde, en Basauri, Vizcaya.

Fue entonces, explica, cuando un grupo de jóvenes comenzaron a increparle: "Se me acercó un chaval y me empezó a decir que daba asco, que era un maricón de mierda, que me fuera de ahí".

Lejos de amedrentarse, se defendió asegurando que si les molestaba deberían irse ellos. Así comenzó de una larga serie de insultos y agresiones: "Inmediatamente recibí un puñetazo y detrás de él fueron todos. Me caí, solo pude cubrirme la cara y después no me acuerdo de nada".

Perrino afirma que le podrían haber matado. Fueron su pareja y amigos quienes llamaron inmediatamente a la Policía y los agentes, a su vez, a la ambulancia. Ahora, cuenta su historia para que este tipo de agresiones no vuelvan a ocurrir.

El Gobierno regional y la sociedad vasca ha condenado el brutal ataque. Josu Erkoreka, vicelehendakari, ha lamentado unos hechos, ha dicho, "que parecen del pleistoceno". Por su parte, asociaciones han convocado una concentración en repulsa en Basauri este mismo jueves.

El caso de Perrino es la muestra de que las agresiones homófobas se están volviendo más violentas y frecuentes en los últimos meses. Algo que, según Raúl González, vicepresidente de la Fundación Triángulo, se debe al aumento de los discursos de odio.