Durante el verano las estafas en torno a los alquileres vacacionales aumentan exponencialmente y para evitar caer en engaños lo más eficaz es extremar la precaución y conocer cómo operan.

Las empresas fraudulentas se camuflan en portales de confianza y al intentar acceder a ellos redirigen al usuario hacia su propia página web. En ese momento comienza el engaño y llegan incluso a escribir a través de WhatsApp, todo para conseguir que finalmente se realice una transfencia para reservar la casa. Aparentemente, es legal, pero en el fondo se trata de una estafa.

Este tipo de identidades ocultas operan durante todo el año, pero es ahora cuando hacen su particular agosto.

Para evitar estafas, la Policía insiste en que es fundamental extremar la precaución y no bajar la guardia. Es vital no salirse nunca de la plataforma, identificar claramente que el producto ofertado es real y siempre desconfiar de los chollos y ofertas con precios prácticamente imposibles.

Laura localizó la casa perfecta, con piscina privada y cinco dormitorios. "Era una agencia inglesa, me contestó por WhatsApp directamente y me dijo que no tenía la casa, pero me ofreció otra; pagamos por adelantados 2.000 euros, me lo creí, firmé y después no había nada", relata.

Desde que laSexta comenzó a tirar del hilo, se han recibido más de 100 denuncias diarias y una de las páginas webs desde la que se cometían las estafas ya ha sido suspendida.