Piernas y brazos paralizados, problemas de pulmón y dos paradas cardíacas. Son algunas de las secuelas que el coronavirus ha dejado en Carlos, uno de los primeros médicos contagiados en la pandemia.

Salió del hospital en julio, pero todavía sigue sufriendo las graves consecuencias que deja el virus en algunos pacientes. Ahora no tiene movilidad en brazos ni piernas y está trabajando duro en la rehabilitación para volver a su puesto de trabajo.

Y es que, a pesar de las consecuencias y de los problemas de salud que le ha generado, este doctor nos cuenta que no daría marcha atrás y que volvería a trabajar en los peores momentos de la crisis sanitaria "por todos los enfermos a los que ayudó".

No creo que pueda recuperar la movilidad hasta enero. Además, tuve dos paradas cardíacas y me tuvieron que poner un catéter"

"No creo que pueda recuperar la movilidad hasta enero. Además, tuve dos paradas cardíacas y me tuvieron que poner un catéter. También tengo un problema en un pulmón", ha explicado. Unos daños que le han cambiado la vida pero que no le han hecho cambiar su visión.

Carlos, médico de atención primaria, se contagió en los primeros compases de la pandemia. En ese momento, asegura ante nuestras cámaras, no había "EPIS, ni pruebas serológicas, ni nada".

Y como él, otros compañeros suyos se vieron afectados por el coronavirus, pero no lograron superarlo. "Yo tengo muchos amigos que han muerto. En definitiva, me siento afortunado", ha asegurado.

Los médicos, por el momento, le han prohibido volver a su trabajo, aunque él espera recuperar la movilidad y volver a ponerse la bata. Asegura que si "volviera a marzo, no daría ni un paso atrás" porque es su "profesión" y le "encanta".