El destino de las mujeres afganas parece estar condenado a la oscuridad. La posibilidad de que sean ellas las que tengan algo que decir sobre lo que ocurrirá a partir de ahora en su país es casi nula por la llegada de los talibanes, pero lo cierto es que ya lo era antes, según el Informe Global sobre la Brecha de Género de marzo del 2021 del Foro Económico Mundial.

Afganistán ya era el país con mayor brecha de género de entre los 156 analizados por este foro. Por detrás de Siria, Pakistán, Irak y Yemen. Aun así, con la llegada al poder de los talibanes, la situación previsiblemente empeorará. Varias mujeres afganas están reivindicando no retroceder en los derechos avanzados y pidiendo ayuda a la Comunidad Internacional.

Brecha de género a nivel mundial

La participación en la vida pública y las oportunidades económicas; el nivel educativo; la salud y supervivencia y el empoderamiento político son las dimensiones que se analizan en el Informe Global sobre la Brecha de Género para evaluar las desigualdades entre hombres y mujeres en un total de 156 países del mundo.

La conclusión es clara: aún queda mucho por hacer. La distancia media global completada en todo el mundo hasta la paridad es tan sólo del 68% y la evolución es negativa, además, se ha dado un paso atrás en comparación con el año 2020, según la entidad. La organización calcula que, según la evolución actual y sus cálculos, se necesitan 135,6 años para cerrar la brecha de género en todo el mundo.

La emergencia de salud y la recesión económica han afectado a las mujeres de manera más severa que a los hombres, reabriendo brechas que ya se habían cerrado.

En esta edición se incluyen algunas evidencias preliminares sobre cómo ha impactado la pandemia del COVID-19 en las diferencias entre hombres y mujeres. El informe concluye que la emergencia de salud y la recesión económica han afectado a las mujeres de manera más severa que a los hombres, reabriendo brechas que ya se habían cerrado.

El Foro Económico Mundial matiza que existen limitaciones en la disponibilidad de datos para poder reflejar una visión no binaria de las brechas de género, con los que se analizaría el espectro completo de desigualdad entre todas las identidades de género.

Oriente Medio y África del Norte: áreas con mayor brecha de género

Afganistán pertenece a una de las áreas con la brecha en paridad más grande Oriente Medio que, junto con África del Norte, es la zona geográfica donde la mujer goza de menos derechos y libertades. Por contra, Europa Occidental es la región más avanzada, liderando el ranking los países nórdicos: Islandia, Finlandia y Noruega. Como apunte, España está en el puesto catorce de la clasificación. La siguiente área con menor brecha de género es América del Norte, seguida de América Latina y el Caribe, la siguen Europa del Este y Asia Central.

Aún siendo los países de Europa Central los más avanzados en igualdad, al ritmo actual se calcula que la brecha de género tardará en cerrarse 52,1 años, aunque aún más tendrán que esperar en América del Norte y en América Latina y el Caribe, donde tardarán 68,9 años. Para todas las demás regiones, sin tener en cuenta los pasos atrás que se pueden dar, se necesitarán más de 100 años para cerrar la brecha de género: 121,7 años en África Subsahariana; 134,7 años en Europa del Este y Asia Central; 165,1 años en Asia Oriental y el Pacífico; 142,4 años en Oriente Medio y África del Norte y 195,4 años en el Sur de Asia.

Los peores países para nacer mujer

Nacer mujer en estos países significa que las posibilidades de acceso a la educación se reducen: la tasa de alfabetización de las mujeres es significativamente más baja que la de los hombres y se les niega el acceso a los mismos niveles educativos. También significa que vivirán en pobreza o no podrán gestionar su dinero: en estos países existen las mayores brechas económicas.

Morir o desaparecer también es más probable en algunos de estos países: el número estimado de 'mujeres desaparecidas' en todo el mundo fue de 142,6 millones en 2020, el doble que en 1970. Lo más seguro es que, si eres mujer, tu vida sea más corta: las féminas tienden a vivir más que los hombres; sin embargo, en algunos de estos países persisten las brechas de género en la esperanza de vida. Estos son algunos de los motivos por los que el Foro Económico Mundial relega al último lugar del ranking los siguientes países:

146. República Islámica de Mauritania (África)

147. Reino de Arabia Saudita (Oriente Medio)

148. República de Chad (Africa central)

149. República de Mali (África Occidental)

150. República Islámica de Irán (Oriente Medio)

151. República Democrática del Congo (África Central)

152. República Árabe Siria (Oriente Medio)

153. República Islámica de Pakistán (Asia del Sur)

154. República de Irak (Oriente Medio)

155. República de Yemen (Oriente Medio)

156. Afganistán (Asia del Sur)

Los datos de Afganistán

En marzo del 2021, cuando se publicó el informe, Afganistán ya era uno de los peores países para ser mujer. Los datos reflejaban que es uno de los pocos países en los que las mujeres tienen menos esperanza de vida que los hombres junto con Qatar, Mauritania y Jordania. También es uno de los estados en los que existen mayores diferencias económicas entre géneros.

En el mercado laboral, tan solo el 19,3 % de los puestos profesionales o técnicos están ocupados por mujeres y la presencia en puestos directivos es escasa, el 4,1%. Esta es una de las razones por las que los ingresos medios de la mujer equivalen a una sexta parte de los ingresos de un hombre.

En la esfera política están muy poco representadas: solo el 27% de mujeres en el parlamento y el 6,5% de los cargos ministeriales están ocupados por mujeres. Además, en su historia reciente nunca han tenido un jefe de Estado.

La tasa de alfabetización femenina es del 29,8%, pero solo un 4,9% de mujeres alcanza la educación posterior a la secundaria, frente al 14,2 % de los hombres. Según el Foro, garantizar el acceso a la educación proporciona las herramientas necesarias para poder ser incluidas en cualquier parte de la sociedad y reducir la brecha de género.