Crisis migratoria
Vivas asegura que "Ceuta está en la UCI" y carga contra el Gobierno: "Tiene que hacer lo que no ha hecho"
Los detalles El presidente de la ciudad autónoma ha asegurado que la población se siente "alterada" y "parcialmente confinada", y ha defendido que la propia Administración autonómica podría entrar en "bancarrota".

Resumen IA supervisado
El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, ha expresado su preocupación por la crisis que enfrenta la ciudad tras la entrada masiva de unas 80.000 personas, describiéndola como "el momento más difícil" de su historia reciente. Vivas ha solicitado al Gobierno central una respuesta proporcional a la gravedad de la situación, que afecta la seguridad, los servicios públicos y la economía. Ha destacado que unas 10.000 personas permanecen en Ceuta, lo que representa el 15 % de su población, y ha advertido sobre el riesgo de "bancarrota" si la situación persiste. Además, ha agradecido a María José García-Pelayo por facilitar la inclusión de Ceuta en el Comité Europeo de las Regiones, subrayando la necesidad de un tratamiento específico para Ceuta y Melilla debido a su posición como fronteras terrestres de la UE en África.
* Resumen supervisado por periodistas.
El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, ha asegurado este martes que la ciudad se encuentra "en la UCI" tras la entrada masiva de unas 80.000 personas los pasados 30 y 31 de julio y ha reclamado al Gobierno central que actúe "de manera proporcional" a la gravedad de una crisis que, a su juicio, sigue afectando a la seguridad, los servicios públicos, la economía y la convivencia.
Vivas se ha pronunciado así tras reunirse en el Palacio de la Asamblea con la presidenta de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) y alcaldesa de Jerez, María José García-Pelayo, quien ha visitado Ceuta para trasladar su "cariño, apoyo y solidaridad" a los ceutíes y abordar la presencia de la ciudad en el Comité Europeo de las Regiones. El mandatario ceutí ha calificado la entrada masiva de personas como "el momento más difícil" de la historia reciente de la ciudad y ha advertido de que sus consecuencias siguen siendo "muy difíciles de gestionar y de digerir".
Según ha señalado, unas 10.000 personas de las que entraron permanecen en Ceuta, lo que, sumado a los inmigrantes en situación irregular que ya se encontraban en la ciudad, supone un colectivo equivalente al 15 % de la población. "Esa es una carga insostenible y cada día que pasa, más insostenible", ha afirmado Vivas, quien ha alertado del impacto de la crisis sobre la seguridad ciudadana, el funcionamiento de los servicios, la sanidad, la salud pública y la convivencia, además del "estado anímico" de los ceutíes.
El presidente de la ciudad autónoma ha asegurado que la población se siente "alterada" y "parcialmente confinada", y ha lamentado que haya perdido parte de la alegría que, según ha dicho, caracteriza a Ceuta. "Los ceutíes tienen derecho a no vivir en estado de angustia", ha señalado, antes de advertir de que "nadie garantiza a día de hoy que no pueda haber otro 30 de julio".
Vivas teme una "bancarrota"
Vivas también ha alertado del perjuicio económico provocado por la crisis y ha advertido de que la propia Administración autonómica podría entrar en "bancarrota" si la situación se prolonga debido al incremento de las necesidades asistenciales y al coste de la atención a los menores. Por ello, ha reclamado al Gobierno de la nación el retorno, "de acuerdo con la ley", de las personas que permanecen en Ceuta tras la entrada masiva, así como garantías para el funcionamiento de los servicios esenciales, especialmente la seguridad, la sanidad y el control y vigilancia de la frontera.
Durante su intervención, Vivas ha agradecido especialmente a García-Pelayo su decisión de renunciar a su puesto como representante de la FEMP en el Comité Europeo de las Regiones para facilitar la entrada de Ceuta y Melilla en este órgano comunitario. El presidente ha calificado el gesto de "generosidad", "actitud patriótica" y "sentido de Estado", y ha asegurado que permitirá a ambas ciudades trasladar directamente a Europa su realidad y sus singularidades.
Vivas ha defendido que Ceuta y Melilla necesitan un tratamiento específico por ser las únicas fronteras terrestres de la Unión Europea en África y ha reclamado una mayor implicación europea en la protección de sus fronteras, la presencia de Frontex y la aplicación de las políticas comunitarias de inmigración y asilo. "Ceuta y Melilla son Europa porque Ceuta y Melilla son España hasta la médula", ha proclamado.