Este es el objetivo del Gobierno: inmunizar a unos 10 millones de personas en España antes de mayo con la vacuna de Pfizer. Así lo ha anunciado el ministro de Sanidad. Está previsto que si todo va muy bien a finales de este año lleguen 20 millones de dosis. Salvador Illa ha garantizado que se administrará de forma gratuita.

Se empezaría a administrar a los grupos más vulnerables, como personas mayores, aquellas que están en contacto con estos grupos de riesgo, como los sanitarios. De esta forma, "si todo esto va bien, con esta y otras vacunas, en España y Europa se podría comenzar una campaña importante de vacunación a principios de año", de manera que "alrededor del mes de mayo podríamos tener un porcentaje de población suficientemente relevante vacunada en España y en Europa", ha estimado Illa.

Finales de este año o principios de 2021. Esas son las fechas que se manejan. Ya el minisitro de Ciencia, Pedro Duque, avanzó en Al Rojo Vivo que en diciembre España tendrá dosis de la vacuna de Oxford-AstraZeneca contra el coronavirus. Aunque ha reiterado que no se inocularán a la población hasta que la Agencia del Medicamento Europea no la apruebe como segura.

"Para finales de año creemos que nos van a suministrar un millón y medio de vacunas, lo que sí que hay que hacer con responsabilidad es asegurarse de que la vacuna es útil y de que tiene la seguridad garantizada", ha explicado el ministro, que ha insistido en que en diciembre "tendremos esa posibilidad, pero hay que esperar a que se hagan todas las pruebas que nos den esa confianza".

En su opinión, "en 2021 habrá por lo menos seis, siete u ocho vacunas fabricadas para dárselas a todos. Habrá que ver durante los primeros meses del año, alguna será más apropiada que otra, por eso estamos apostando a tantos proyectos, porque aún no se sabe cuál será mejor".

En el mismo sentido se ha pronunciado estos días Illa, que ha insistido en que el Gobierno calcula que a principios del año que viene, "o a finales de este si las cosas van muy bien", España dispondrá de una primera tanda de vacunas contra el COVID-19, si bien habrá que seguir "conviviendo" con el virus hasta mayo. Ha dibujado un horizonte de unos seis meses más, hasta mayo, de "convivencia" con el virus, hasta que la vacuna se haya suministrado a un grueso de la población.

Ha apuntado que una vez que se empiecen a administrar las vacunas, aún se tardará entre tres y cuatro meses en lograr un conjunto de población inmunizada suficientemente grande que permite "entrar en una fase distinta". Según Illa, en el segundo trimestre del año que viene "la situación habrá cambiado sustancialmente", aunque ha reconocido la dificultad para hacer pronósticos y la "inestabilidad" que genera el virus y su capacidad de contagio.

El ministro ha destacado el esfuerzo de cooperación europeo para negociar y repartir equitativamente las vacunas, así como el compromiso de no administrar ninguna si no cumple estrictamente las condiciones de seguridad y eficacia. "No se administrará una vacuna si no es segura y eficaz. Tenemos un marco regulatorio muy estricto y muy preciso. Es verdad que se ha ido muy rápido pero también es verdad que se han movilizado recursos como nunca hasta ahora se había hecho para lograr una vacuna", ha enfatizado Illa.

El pasado jueves, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha señalado que las campañas de vacunación contra el coronavirus "podrían estar listas" dentro de seis meses, en mayo, cuando finalice el estado de alarma.