Pedro Sánchez ha concluido su discurso en la primer sesión de investidura con alusiones al lado progresista y conservador para que desbloqueen la situación y permitan que haya un gobierno.

"De nosotros depende que este sea un tiempo para España donde la esperanza venza a la frustración. Es el momento de avanzar", ha señalado antes de pedir "la confianza en la Cámara y el Parlamento, que solo se pondrá a andar cuando haya un gobierno".

Los españoles nos han pedido avanzar y estamos en condiciones de hacerlo, en base a acuerdos con distintos grupos parlamentarios a los que quiero agradecer su interlocución, muy señaladamente a Unidas Podemos", ha asegurado, haciendo un guiño a la formación morada.

Tras mostrar su agradecimiento, se ha referido a ellos señalando que proceden "de dos tradiciones distintas de la izquierda". Hasta ahora, dice, han "hablado de las diferencias" y han "comprobado que no es sencillo avanzar en un único punto de encuentro, pero nada que merezca la pena es fácil".

"Tenemos sobre nosotros la mirada esperanzada de millones de compatriotas y nos corresponde trabajar para culminar un acuerdo; después tenemos la posibilidad de sacar adelante todo aquello en lo que coincidimos, lo que nos une, que se resume en la promesa de la izquierda, un progreso ecológicamente sostenible y la distribución justa", ha sentenciado.

A continuación, se ha referido a la bancada conservadora . "Sé que ustedes preferirían marchar en otra dirección a la que he propuesto, pero eso ya lo decidieron los españoles el 28 de abril", ha señalado para después pedirles que no bloqueen la investidura. "No les pido que apoyen este proyecto, les pido que retiren las barreras, que permitan que España tenga gobierno, que avance".

Durante su discurso, además, ha enumerado los seis retos que quiere enfrentar si alcanza la presidencia del Gobierno. Entre ellos, se encuentran el empleo y el sistema de pensiones, la revolución digital y tecnológica, la emergencia climática, la igualdad entre hombres y mujeres, la desigualdad social y el fortalecimiento de Europa.

El discurso de Sánchez ha girado en torno a estos seis ejes sociales y ha obviado aspectos políticos y territoriales como el conflicto en Cataluña; precisamente uno de los puntos que más le separa del grupo a quien se le presupone cierta asociación política: Unidas Podemos.

Pedro Sánchez no ha hecho ni una sola mención a la cuestión catalana y eso es lo que le ha afeado a las puertas del Congreso, durante el receso de la sesión, Gabriel Rufián (ERC). Dos horas de discurso y cero menciones al conflicto soberanista que ha mantenido patas arriba la política nacional durante los últimos años.

"Ha hecho cero referencias al principal conflicto político que tienen encima de la mesa y que ya se ha llevado por delante a Mariano Rajoy. Esto me parece, incluso, negligente por su parte, espero que lo arregle en la réplica", ha sentenciado ante las cámaras de Al Rojo Vivo.

Tras escuchar el discurso de Sánchez, Alberto Garzón también se ha mostrado crítico con el presidente en funciones. El coordinador de Izquierda Unida ha dicho que referirse a los partidos de izquierda y derecha "es incomprensible".