Macarena Olona se ha pronunciado por primera vez desde que sabe que Vox le ha cerrado sus puertas para continuar su carrera política. La que fuera candidata de la formación de extrema derecha para presidir Andalucía confirma de nuevo que su intención es la de seguir en política, y también que no lo hará bajo unas nuevas siglas propias: "No voy a liderar un partido distinto a los que existen".

Olona, que dejó la política alegando motivos médicos, se pregunta si el partido de ultraderecha ha utilizado su salud como excusa para echarla.

La candidata a las elecciones andaluzas había pedido al líder del partido, Santiago Abascal, una reunión para confirmar si seguían caminando juntos. Pero este encuentro ni siquiera llegó a producirse y la que también ocupó uno de los escaños de Vox en el Congreso supo este jueves que su formación la quería lejos y le cerraba la puerta "por completo" a su posible incorporación.

"Lamento profundamente que en lugar de producirse una reunión la cúpula de Vox cerró toda posibilidad de seguir caminando juntos, que es lo que yo había anunciado en mis redes sociales, por Andalucía y por España", ha dicho en una rueda de prensa en Murcia, matizando que si no está en Vox no es por su voluntad.

Ahora, dice, su regreso a la política "tiene que pasar forzosamente por Andalucía", porque con los andaluces se comprometió y tiene que cumplir con lo que en Vox no le habrían permitido. "Serán los españoles quienes me digan cuándo me marcho a casa", ha planteado, afirmando que continuará el camino que "aspiraba a recorrer junto a Vox, sin ser una amenaza para Vox", una formación a la que, dice, no tiene ánimo de hacer daño.