El Gobierno limitará la temperatura que se pueda poner en los aires acondicionados de las Administraciones públicas, los transportes, las oficinas, los hoteles y los comercios y negocios de cara al público, estableciendo el tope en los 27ºC en verano.

Según ha adelantado 'RTVE', se trata de una de las medidas urgentes incluidas en el plan para la eficiencia y el ahorro energético que prepara el Ejecutivo y que aprobará este lunes, 1 de agosto.

La medida va en la línea de las recomendaciones de Bruselas, que recomienda controlar los grados que ponemos tanto en la calefacción como en el aire acondicionado. La petición que hace a los Estados europeos es que el termostato en invierno esté a 19ºC y el aire acondicionado a 25ºC como mucho.

El Gobierno español ha optado por que el acondicionamiento de la temperatura durante el verano no podrá ser inferior a 27 grados y, al igual que ya ocurre en Francia, no se permitirá tener el aire acondicionado puesto y las puertas de los locales abiertas. En invierno, la climatización no deberá superar los 19ºC.

Esta obligación no se extenderá, por el momento, a los hogares, aunque sí se trasladarán una serie de recomendaciones para que los ciudadanos, en la medida de lo posible, contribuyan a rebajar el consumo energético.

No obstante, aunque el Ejecutivo de Pedro Sánchez aspira a que la aplicación de esta medida sea inmediata, primero deberá pasar por el trámite de convalidación en el Congreso de los Diputados. Para ello tiene un plazo máximo de 30 días.