La gestora del PSOE busca la fórmula mágica para que la abstención por la que apuestan, no vuelva a romper el partido. El presidente de la gestora afirma que "no hay palabras prohibidas, lo que hay que saber es que todo se tiene que debatir".

Para Javier Fernández, la abstención del PSOE debería producirse en segunda votación como muestra de rechazo a las políticas del PP. Pero en esa tarea de persuasión tendrá mucho trabajo con los más cercanos a Pedro Sánchez, como por ejemplo César Luena, quien dice que "en la primera un no, y en la segunda también un no, y si hay una tercera un no".

Un no al que también siguen aferrados otros líderes territoriales afines al exsecretario general. Mientas Idoia Mendía se niega a pensar que el PSOE va a decidir abstenerse, Francina Armengol cree que "regalarle el gobierno al PP y la oposición a Podemos no es una buena posición".

Sí creen que sería una buena decisión para el país voces históricas socialistas como Alfonso Guerra, que defiende en un artículo la abstención.

Un debate al que desde Andalucía ya se le pone fecha de caducidad, porque Verónica Pérez recuerda que "una vez el Comité Federal se pronuncie, ya no hay más debate". De lo abrumador que sea o no la decisión dependerá que haya más debate.