Esperanza Aguirre no va a dimitir, escapa de asumir más culpa de la que ella misma se adjudicó "in eligendo e in vigilando". Dice que Siente bochorno por las declaraciones del empresario Marjaliza, que además la señaló directamente ante el fiscal.

Pero Aguirre pone el acento en el quizás: "Quizás fueron a ver a Esperanza Aguirre es lo que dice, punto". La expresidenta del PP de Madrid añade que se sintió traicionada y que si Granados está en la cárcel por algo será. "Un millón de euros en altillo del suegro, pues nos hace pensar que el juez debe tener no sólo indicios, sino pruebas para mantenerle en la cárcel", explica Aguirre.

Un cambio de versión, porque hace unas semanas no se explicaba por qué seguía en prisión. También se quita de en medio Jaime González Taboada. "No conozco al señor Marjaliza, sus afirmaciones son inciertas", ha declarado. Él es otro de los políticos contra los que dispara Marjaliza ante el juez, en este caso además con detalles: "El que mangoneaba allí era él".

Pero el actual consejero de Cifuentes lo niega todo: "A mí la palabra mangonear me suena a otras cosas, ¿dimitir en base a qué?". Su jefa de momento le mantiene la confianza: "A mí lo que me importa no es lo que diga Marjaliza, que es un presunto delincuente, me importa lo que diga el juez". Pero añade que si el juez le imputa, le obligará a dimitir.