Los trágicos tiroteos ocurridos en Texas y Ohio han sido relacionados con los videojuegos por parte del presidente de Estados Unidos y otros miembros del partido republicano. Donald Trump defiende la necesidad de "poner fin a la glorificación de la violencia" y recalcaba el papel de "los videojuegos violentos y sangrientos".

La republicana Candice Keller fue más allá y llegó a culpar de los tiroteos masivos al matrimonio homosexual, a las fronteras abiertas y a los videojuegos.

Las críticas no han tardado en llegar por parte de los demócratas. Hillary y Bill Clinton han respondido a estas declaraciones a través de sus perfiles en redes sociales. Lo cierto es que, con los últimos estudios en la mano, las declaraciones de Trump y sus compañeros republicanos se tambalean.

 

 

Estudios que llevan la contraria a Trump

Pese a los numerosos intentos por relacionar videojuegos con violencia, no hay un solo estudio que demuestre de manera categórica esta afirmación.

El último en ser publicado fue el de la Universidad de Oxford, que no encontró relación entre videojuegos y violencia "pese al interés en este asunto de padres y legisladores".

Este estudio, realizado con 2008 jóvenes británicos de 14 y 15 años, padres y cuidadores, se pregunta acerca de la personalidad de los encuestados. A los jóvenes les preguntaban sobre sus hábitos con el juego, mientras que a los padres les cuestionaban sobre el comportamiento agresivo de estos jóvenes.

El resultado fue que no encontraban relación alguna entre violencia y videojuegos, aunque no descartaban que pudiesen llevar a actitudes como el 'troleo', el 'trash-talking'...

Otro reconocido estudio, titulado 'Moral Combat: Why the War on Violent Video Games Is Wrong' (Combate Moral: por qué la guerra contra los videojuegos violentos está equivocada), se concluía que los padres que se preocupaban por el hecho de que sus hijos jugasen a videojuegos era como "los padres de los años 80 que se preocupaban porque sus hijos escuchasen 'heavy metal'".

Los investigadores creen que uno de los problemas es que el 'prototipo' de persona que tiene un perfil extremadamente violento pasa mucho tiempo fuera de casa, con grandes problemas en su entorno y que encuentra su refugio en la delincuencia.

Los videojuegos ayudan a que estos jóvenes no salgan a la calle y pasen más tiempo dentro de sus casas, eliminando ese factor de riesgo.

Además, esta misma investigación, cuyo nombre es un juego de palabras con la famosa serie de juegos de lucha 'Mortal Kombat', añade que los artífices de estos tiroteos masivos, poniendo como ejemplo a Nikolas Cruz, autor del tiroteo en la escuela de Parkland en 2018, juegan una media de una tercera parte que el mismo grupo de personas de su edad.

No, los videojuegos no hacen que se produzcan desgracias como la de El Paso, en México. Pese a los intentos por parte de los principales culpables de la venta de armas en Estados Unidos por desviar la atención del problema que vive el país, lo cierto es que estas investigaciones y la propia realidad no están de su parte.

La opinión de los 'gamers'

La comunidad 'gamer' es una de las partes más afectadas por estas declaraciones y también ha querido mostrar su desacuerdo con las declaraciones del presidente.

ESA (Electronic Software Association), una importante organización que representa a grandes industrias del videojuego y organizadora de un evento de gran importancia como el E3 de Los Ángeles, se ha mostrado contraria a estas declaraciones.

Según recoge Gameinformer, ESA defiende que "numerosos estudios científicos han establecido que no hay conexión causal entre los videojuegos y la violencia". En el argumento de la organización también se menciona que hay otros lugares en los que se usan estos juegos y que no presentan las "trágicos niveles de violencia que tiene Estados Unidos".

Además, explican que los videojuegos han contribuido a diferentes aspectos de la sociedad como la medicina o la educación. En su página web, ESA ha desarrollado varios informes en los que desmontan la idea de que los videojuegos son la causa de estos episodios violentos.

También otras asociaciones internacionales como la International Game Developers Association (IGDA) y la International Game Developers Association Foundation (IGDAF) han condenado las declaraciones de Donald Trump.

En un comunicado han expresado sus condolencias por las víctimas y argumentan que "culpar a los videojuegos nos distrae de los verdaderos problemas". Alude también a la existencia de estudios que evidencian la falta de vinculación entre los juegos y la violencia. Por último, expresan su apoyo a "los esfuerzos para terminar con esta información falsa".

En las redes sociales

El debate ha estado abierto también en las redes sociales. Bajo la etiqueta #VideogamesAreNotToBlame (los videojuegos no tienen la culpa) muchos usuarios han plasmado sus críticas a las declaraciones del gobierno norteamericano.

A las críticas de los usuarios se han sumado algunos personajes conocidos que también han mostrado su opinión. Uno de ellos ha sido Íñigo Errejón, quien se ha mostrado crítico con la política armamentística de Donald Trump y le ha acusado de "no atreverse con el lobby de las armas".

 

Cory Barlog, importante director creativo del mundo de los videojuegos reconocido por su trabajo en God of War, también se ha manifestado al respecto

 

El expresidente de Nintendo en América, Reggie Fils-Aime también dejaba clara su visión con un tuit en el que compartía los mismos gráficos que Íñigo Errejón, elaborados por un medio de comunicación estadounidense. El directivo se mostraba contundente: "los hechos son los hechos".

 

Te puede interesar:

¿Por qué es tan difícil prohibir o regular la venta de armas en Estados Unidos?