Críticas de ONG

La UE se reúne con los talibanes en Bruselas para acelerar deportaciones de afganos sin derecho a asilo

El contexto La iniciativa de este grupo de países choca con las críticas de ONG y de Naciones Unidas por la falta de garantías democráticas y de seguridad en el país, razón por la que llaman a detener cualquier iniciativa dirigida a forzar el regreso de afganos al país.

Imagen de archivo de la sede de la Comisión Europea, en Bruselas. Imagen de archivo de la sede de la Comisión Europea, en Bruselas. EFE/ Olivier Hoslet
Escucha esta noticia
0:00/0:00

La Comisión Europea ha recibido este martes en Bruselas a una delegación de las autoridades instauradas por los talibán para discutir a "nivel técnico" vías para acelerar la deportación de afganos llegados de manera irregular a la Unión Europea y a los que se deniega el asilo por haber delinquido o porque se les considera una amenaza para la seguridad.

Se trata de la primera vez en que representantes oficiales de los talibán pisan suelo de la Unión Europea desde que retomaron el poder en Afganistán en 2021 y lo hacen a instancias de una veintena de Estados miembro --entre los que no está España-- que piden a Bruselas coordinar estos contactos, a pesar de las críticas de ONG y de que el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, haya avisado de los "graves riesgos" que corren los retornados.

"Los servicios de la Comisión y Suecia copresidieron hoy en Bruselas una reunión de nivel técnico con representantes técnicos de las autoridades 'de facto' de Afganistán responsables del retorno y la readmisión", ha confirmado a Europa Press un portavoz comunitario, que ha añadido que también han participado una quincena de Estados miembro.

Aunque es la primera ocasión en que se ven en territorio comunitario, Bruselas ya buscó el pasado enero iniciar estos contactos en Kabul, en donde tuvo lugar la primera reunión para explorar el modo de agilizar la expulsión de afganos sin derecho a permanecer en la UE.

En este contexto, explican las fuentes, el encuentro de este martes ha permitido abordar en más detalle cuestiones como la "identificación de los retornados y la expedición de documentos de viaje y su retorno". Del lado europeo, insisten, "la atención se centró en las personas que han cometido delitos graves y que representan una amenaza para la seguridad".

El Ejecutivo comunitario ha intentado llevar este encuentro con el máximo secretismo, sin confirmar el encuentro hasta después de concluir, y tampoco ha querido informar sobre los nombres y cargos de los representantes de las partes, ni aclarar si la Comisión ha contado con alguna mujer en su equipo o quien ha asumido el coste del desplazamiento y alojamiento de la delegación.

De hecho, la fecha de la visita trascendió después de que las autoridades belgas confirmaran el lunes que habían concedido visados a una delegación talibán para participar en una reunión auspiciada por la Comisión Europea.

En total fueron cinco visados con validez únicamente para un día y sólo para Bélgica, por lo que los talibán no podrían desplazarse al resto del espacio sin fronteras Schengen, según explicó a Europa Press un portavoz del ministro de Exteriores belga, Maxime Prévot.

Horas antes de que Bruselas confirmara finalmente el encuentro, el portavoz comunitario de Interior, Markus Lammert, se ha limitado a subrayar que se trataba de una reunión "a nivel técnico" que, en ningún caso, suponía el reconocimiento implícito de las autoridades 'de facto' de Afganistán.

"Como ya he dicho, se trata de una reunión de índole técnica. El objetivo es establecer el contexto técnico. No hay ninguna propuesta concreta de la que pueda hablar", ha zanjado Lammert en una rueda de prensa en Bruselas, para eludir la respuesta a si la reunión abordaría únicamente la cuestión de las deportaciones o se planteaban otras formas de estrechar cooperación como la reapertura de embajadas o la concesión de ayudas.

El Gobierno sueco, sin embargo, ha celebrado haber podido "facilitar el diálogo técnico con las autoridades 'de facto'" con el objetivo de favorecer "la devolución de delincuentes condenados y personas que representan una amenaza para la seguridad".

"La capacidad de devolver a las personas que no tienen derecho legal a permanecer en el país es un pilar fundamental de un sistema de asilo y migración creíble y eficaz, tanto para Suecia como para la Unión Europea", ha afirmado en un comunicado remitido a Europa Press el ministro sueco de Migración, Johan Forssell.

Una veintena de países piden deportaciones

La iniciativa se remonta a octubre del año pasado, cuando una veintena de países europeos, con Alemania y Bélgica a la cabeza, solicitaron a la Unión Europea que acelerase las tramitaciones de deportación de ciudadanos afganos sin permiso de residencia, a pesar de los avisos de Naciones Unidas sobre el enorme peligro al que se exponen en su retorno bajo el régimen fundamentalista de los talibán.

Entonces, en una carta al comisario de Migración, Magnus Brunner, los países firmantes --entre los que no está España--, instaron a la Comisión a tomar "medidas concretas para facilitar el retorno voluntario y forzoso de los ciudadanos afganos que no tienen derecho legal de residencia en la UE y, en particular, de aquellos que representan una amenaza para el orden público".

"Países de norte a sur, de este a oeste, se enfrentan al mismo obstáculo: no podemos deportar a afganos ilegales o delincuentes, ni siquiera si han sido condenados", se lee en la carta firmada el pasado otoño por Bélgica, Austria, Bulgaria, Chipre, República Checa, Estonia, Finlandia, Alemania, Grecia, Hungría, Irlanda, Italia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Países Bajos, Polonia, Eslovaquia, Suecia y Noruega.

Críticas de las ONGs

La iniciativa de este grupo de países choca con las críticas de ONG y de Naciones Unidas por la falta de garantías democráticas y de seguridad en el país, razón por la que llaman a detener cualquier iniciativa dirigida a forzar el regreso de afganos al país.

"El regreso involuntario a Afganistán de personas que corren un grave riesgo de sufrir violaciones de los Derechos Humanos es contrario al principio fundamental del Derecho Internacional de no devolución", avisó el pasado mayo el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk.

"Amnistía Internacional insta a las instituciones y Estados miembro de la Unión Europea a abandonar los planes de deportación a Afganistán y a poner fin a cualquier cooperación en materia de readmisión con las autoridades de facto talibán", advierte, por su parte, la ONG en un comunicado con el que también avisa de que "Afganistán no puede considerarse un lugar seguro para los retornados".

Así, estima que este esfuerzo por acelerar deportaciones "ignora los riesgos muy reales y bien documentados que enfrentaría cualquier persona que regresara al país, así como las razones que la llevaron a huir, incluyendo el riesgo de persecución, desaparición forzada, detención arbitraria, tortura y otros malos tratos, y represalias".

De manera similar se ha pronunciado Human Rights Watch (HRW), cuya investigadora sobre Afganistán Fereshta Abbasi ha declarado que "los países de la UE están socavando su credibilidad al condenar los abusos de los talibán y exigirles responsabilidades, por un lado, y cooperar con ellos para el retorno forzoso de afganos, por otro".

"Cualquier diálogo con los talibán debe priorizar la protección de los Derechos Humanos y la rendición de cuentas, no la deportación de personas a un lugar peligroso", ha defendido.

*Añade laSexta como tu medio de referencia en Google y no te pierdas toda la actualidad y el mejor contenido