El momento en que una seguidora de Trump, Ashli Babbit, es abatida por un disparo de la policía cuando se producía el asalto al Capitolio estadounidense ha dado la vuelta al mundo. Quien apretó el gatillo es un agente que trabajaba en aquel recinto y que utilizó su arma reglamentaria en dicha situación. Aunque ella recibió asistencia inmediata, finalmente falleció.

En el comunicado oficial sobre este suceso no se ha desvelado la identidad del agente. No obstante, sí que se ha informado de que ha sido suspendido de empleo y sueldo mientras una investigación esclarece los hechos. El FBI se ha hecho cargo no sólo de la investigación de este triste incidente, sino de cómo fue posible todo lo que aconteció en el lugar.

Esto es, que una turba de personas arrasase con uno de los edificios más seguros del mundo. La clave será desvelar si, como llegó a apuntar Joe Biden, los policías se relajaron en sus funciones. El capitolio cuenta con unos 2.000 agentes de policía propia formada especialmente, pero esta se vio sobrepasada por la masa de gente. Tanto que uno de los agentes, Brian Sicknik, ha fallecido por las heridas que le provocaron los asaltantes.

Según el comunicado expuesto de formar posterior a su muerte, Sicknik tuvo tiempo de volver a la oficina del departamento, donde se desmayó. Murió horas después en el hospital. Las otras tres víctimas son también seguidores de Trump: Kevin Grisson, de 55 años, falleció de un ataque al corazón. Según su entorno, era un padre de familia que no participaría en disturbios, pero su imagen en redes es bien distinta, como sus comentarios llamando a tomar las armas o deseando la muerte a Nancy Pelosi.

Por un derrame cerebral falleció Benjamin Philips, de 50 años. Había organizado el viaje de varias decenas de personas desde su Pensilvania natal hasta Washington DC. La víctima más joven, Rosanne Boyland, que contaba tan solo con 34 años. Ella acudió a un mitin de Trump, y su familia dice que el plan era volver a casa después, pero que el discurso de Trump le animó a quedarse. Entró en el capitolio y murió pisoteada en la Rotonda.