En mitad de un acto político en Nara, en el oeste de Japón, el que hasta ahora había sido el primer ministro con más años de mandato de Japón ha sido asesinado. El conservador Shinzo Abe, que dejó el cargo en 2020 por causas de salud, ha sido atacado por la espalda con un arma de fuego que le ha provocado una parada cardiorrespiratoria y, poco después, la muerte. El político de 67 años se suma a una larga lista de importantes figuras que a lo largo de la historia han sido víctimas de atentados y ataques en la vía pública con resultado fatal.

Precisamente para este tipo de crímenes existen un término: magnicidio. La RAE define esta palabra como la "muerte violenta dada a persona muy importante por su cargo o poder". Pese a que es Fumio Kishida el actual primer ministro, Abe es, hasta la fecha, el mandatario japonés que más tiempo ha servido como líder del país. El primer gran magnicidio de la historia es el de Julio César: en el año 44 a.C., un grupo de senadores que había estado conspirando lo convocaron en el Senado para leerle una petición. La petición se convirtió en un asesinato a manos de unos 60 senadores que le atestaron más de una veintena de puñaladas.

Ahora bien, el asesinato de figuras relevantes en espacios públicos no es algo solo de la historia antigua. A finales del siglo XIX, el español Ramón Mercader, bajos las órdenes de Stalin, ejecutó con un piolet al revolucionario ruso León Trotski. En 1912, el político liberal español José Canalejas fue asesinado cuando aún era presidente: el anarquista Manuel Pardiñas se acercó a Canalejas cuando éste miraba un escaparate en el centro de Madrid y le disparó tres veces por la espalda. La escolta de Canalejas no pudo hacer nada.

Los magnicidios más sonados (y recientes)

  • León Trotski (1879)
  • José Canalejas (1912)
  • Mahatma Ghandi (1948)
  • Rafael Leónidas Trujillo (1961)
  • John F. Kennedy (1963)
  • Malcolm X (1965)
  • Martin Luther King (1968)
  • Luis Carrero Blanco (1973)
  • Anwar Sadat (1981)
  • Indira Ghandi (1984)
  • Olof Palme (1986)
  • Chico Mendes (1988)
  • Isaac Rabin (1995)
  • Benazir Bhutto (2007)

Una de las grandes figuras incluidas en esta lista es el activista Mahatma Gandhi, líder del movimiento de independencia de la India contra el Raj británico: por su postura de desaprobación hacia los conflictos religiosos de la región, el integrista hinduista Nathuram Godse lo asesinó cuando aquel tenía 78 años. Aparentemente relacionado con la ultraderecha, Godse mató a Gandhi cuando éste iba a un encuentro de rezo. También en esta lista, aunque con un historial diferente, se suma el dictador dominicano Rafael Leónidas Trujillo, al que se le atribuyen cerca de 30.000 muertes por cuestiones políticas, entre ellas las de las hermanas Mirabal, cuya muerte dio fecha al Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer cada 25 de noviembre. Cuando el dictador volvía a su casa, también en plena calle, un grupo de personas lo interceptó y disparó contra él. Sus restos reposan en el cementerio de Mingorrubio, junto a los de Francisco Franco.

También figuras como Malcolm X o Martin Luther King fueron ejecutados en público, siendo este último considerado uno de los más grandes magnicidios del siglo XX. En España, en 1973, el de Luis Carrero Blanco: su coche blindado saltó por los aires en el centro de Madrid, en un atentado reivindicado por ETA. Apenas unos años después, el ex primer ministro de Suecia, líder socialista y vicepresidente de la Internacional Socialista Olof Palme era asesinado por un desconocido en plena calle cuando paseaba con su mujer: fue el primer magnicidio del país escandinavo desde el asesinato del rey Gustav III.

El más reciente, hasta ahora, es el de Benazir Bhutto, socialdemócrata paquistaní y la primera mujer que ocupó el cargo de primer ministro en un país musulmán. En 2007 fue asesinada después de una manifestación del Partido Popular de Pakistán (PPP), la formación de centro-izquierda que lideraba, apenas unos días antes de las elecciones del país. En el atentado contra Bhutto murieron, además de ella, una veintena de personas.