Hallados 61 cadáveres en un crematorio abandonado en el balneario de Acapulco, en el estado de Guerrero, donde desaparecieron los 43 estudiantes el pasado mes de septiembre.

Los vecinos de la zona llamaron a las autoridades por un fuerte olor procedente del crematorio, que se está abandonado desde hace un año.

Entre los cuerpos hay uno que corresponde al de un menor de edad y ninguno de ellos está mutilado. Los cadáveres tenían cal encima para evitar el mal olor y ninguno había sido quemado.

El estado de Guerrero es uno de los más pobres, con mayor presencia del crimen organizado y mayor conflictividad social de México.