Robin Söderling saltó a la fama cuando se convirtió en el primer tenista que conseguía doblegar a Rafa Nadal en Ronald Garros. Ocurrió en 2009, y desde entonces el extenista sueco comenzó a crecer profesionalmente y a cosechar multitud de éxitos, llegando a posicionarse como el número 4 del mundo.

Sin embargo, tal y como él mismo ha relatado en 'Radio de Suecia', no pudo soportar tanta presión. En 2015 se retiró después de que le diagnosticaran mononucleosis, aunque en la entrevista citada reconoce que mucho antes ya no se encontraba en predisposición para jugar.

"Tenía ansiedad constante, me roía por dentro. Me sentaba en el apartamento y miraba al vacío sin entender, el ruido más pequeño me provocaba pánico. Cuando una carta caía sobre el felpudo, me entraba tal pánico que caía al suelo. Si sonaba el teléfono, temblaba de miedo", señaló Söderling en primera instancia.

"Solo había tres jugadores con los que podía perder, al resto tenía que ganarles, si no me sentía mal, fracasado, un perdedor", añadió el extenista, que reconoció que entró en "un abismo negro sin fondo" tras ganarle a David Ferrer en la final del Abierto de Suecia en 2011.

"Me entró pánico, empecé a llorar. Lloraba y lloraba. Volví al hotel y me tiré en la cama, cada vez que pensaba en salir a la pista, entraba en pánico. Por primera vez sentí que independientemente de cuanto quisiera, no podía, ni aunque me pusieran una pistola en la sien", reconoció el sueco.

A pesar de que afirmó que no quería morir, Söderling explicó que llegó a buscar formas para suicidarse en internet: "Llegué a buscar en Google cómo suicidarme. Cualquier cosa era mejor que esta vida en el infierno".