Fue la tónica habitual durante todo el partido. En uno y otro lado de la pista. Pero finalmente fue Carlos Alcaraz el que se mostró superior y el que pasó a segunda ronda de Wimbledon.

Sufrió mucho ante Jan-Lennard Struff, un tenista cuya calidad no representa su baja posición en el ranking de la ATP. Los 'aces' fueron la clave. Siempre ha sido así en la hierba del All England Club.

Y Alcaraz dio una exhibición. Sumó 30, superando a su rival que no había parado de soltar cañonazos en todo el partido. En la rueda de prensa a pie de pista alucinó al conocer el dato: "Seguramente ha sido el mejor partido en el que he sacado".

"No me esperaba moverme tan bien como lo que he hecho. Me he sentido muy bien", dijo el murciano, que sigue adelante en su misión de conquistar un Grand Slam.

Y tuvo tiempo para dejar una broma a la pista número 1 del All England Club: "Me gusta jugar en hierba. Jugar cinco sets significa que no quería dejar la pista". Fueron más de cuatro horas de partido.

Alcaraz ha comenzado sufriendo, pero sobreviviendo. Y lo más importante: sacando a un nivel que es fundamental para ganar partidos en Wimbledon. 30 'aces' en primera ronda... ¿cuántos logrará en la segunda?