2-3

El Real Madrid gana pero no convence: una 'siesta' en Elche terminó por enfadar a Mourinho

Tras irse 0-2 al descanso, el conjunto blanco se durmió en la segunda parte, le entregó el balón al Elche y cerca estuvo de pagarlo. Carlos Espí anotó en el 91' el tanto de la victoria.

Mourinho MourinhoGetty

El Real Madrid ha mostrado su cara y su cruz este martes en el Martínez Valero. La cara, la primera parte; la cruz, el segundo acto.

Los de Jose Mourinho arrancaron el encuentro decididos a dejarlo visto para sentencia cuanto antes, y lo cierto es que estuvieron cerca de conseguirlo.

Apenas se habían consumido 25 minutos del primer acto cuando Arda Güler, desde la frontal, clavaba una falta perfecta al palo corto de Dituro.

Siete minutos después, tras una buena incursión de Diomandé, el ex del Leipzig, el fichaje de los 140 millones de euros, le dejaba en bandeja un gran balón a Kylian Mbappé para poner el 0-2 en el marcador.

Así llegaría el partido al descanso y así sería el inicio de una desidia y desgana flagrante de los de Mou en el segundo acto.

El cuadro madridista cedió la posesión, se replegó en campo propio y mientras buscaban permanentemente salir al contraataque, el Elche se lo fue creyendo.

En el 70', en una falta de entendimiento entre Cucurella y Huijsen en defensa, Osorio entró como Pedro por su casa hasta el borde del área pequeña de Courtois para enviar el balón a guardar.

Mientras el Madrid se despertaba de su particular 'siesta', el conjunto ilicitano se lo terminó de creer, fue a por el gol y Fer Niño, en el 82', puso las tablas en el marcador.

Cuando los de Mourinho ya le vieron las orejas al lobo, comenzaron a apretar y en el 91', tras una buena internada de Mbappé, Carlos Espí puso el 2-3 definitivo que apaciguó a un Mourinho que se lo llevaban los demonios minutos antes en el área técnica.

El Real Madrid gana, mete presión al Barça, pero no convence. En los siete partidos jugados hasta la fecha, solo ha mantenido la portería a cero en uno. Pero el principal problema es la desconexión habitual de los jugadores en distintos momentos del encuentro.