Rafa Benítez y José Mourinho coincidieron en la Premier League en una de las épocas de mayor apogeo del fútbol inglés. El español, flamante campeón de la Champions League con el Liverpool en 2005, mantuvo una gran rivalidad con el Chelsea, club entrenado por un José Mourinho llegado desde Oporto (también como campeón de la UCL).

En una entrevista concedida al 'Daily Mail', el actual entrenador del Dalian Yifang habló de esos enfrentamientos que estaban marcados a rojo en el calendario

"La rivalidad con el Chelsea de Mourinho fue buena para el juego. Había pasión y emoción. La rivalidad en el fútbol es una gran cosa siempre y cuando se respete y nadie pierda el control o rompa los límites. Para nosotros competir con ellos, con todo el dinero que estaban gastando, dice mucho sobre nuestro progreso en ese momento", expuso Benítez en primer lugar, haciendo referencia a la rivalidad sana que ambos equipos mantenían.

"Cada partido era un desafío para pensar un paso o dos por delante. 'si ellos hacen esto, nosotros haremos aquello y si hacemos eso, tal vez ellos hagan esto'. Comparando con la F1. En la liga, si tienen un coche mejor, te pasarán por la recta y ya está. En la Champions League, es un circuito flexible y hay posibilidades de demostrar tu habilidad como piloto. Pudimos competir y estaba orgulloso de mi equipo", añadió el extécnico de Real Madrid, entre otros.

En la línea del fútbol inglés, Rafa destacó a dos equipos que deberían dar un paso adelante esta temporada: "Este año, Chelsea y Manchester United deben cumplir. Han gastado mucho dinero en los últimos años".

Por último, Benítez destacó su faceta como motivador de futbolistas, y su bajo afán por fichajes caros: "Siempre hemos mejorado a los jugadores. Cuando empezamos a ganar con el Valencia, el presidente decía: 'Te damos un trozo de carne y creas un jugador'. Fue un problema para mi. Sabía que podía mejorar a los jugadores y no estaba gastando mucho dinero. Me gusta entrenar y mejorar, no olvides que fui profesor de educación física. Pero no gastamos mucho, ni siquiera en el Real Madrid. Quizás la única vez fue dos años en el Napoli cuando transformamos el equipo y lo hicimos internacional, como quería el presidente".