Manolo se ha convertido en un icono de San Fermín 2017. Su camiseta del Córdoba le delata en cada encierro. En apenas cuatro días acumula tres revolcones y de todos ellos ha salido ileso; tanto es así que día tras día vuelve a correr, aunque después del último susto ante los toros de Núñez del Cuvillo parece que se le han quitado las ganas: "Mi señora está ya un poco quemadilla y ya le he prometido que mañana no voy a correr".