respecto a su antecesora, la S 1000 R (EURO 4) INCORPORA IMPORTANTES MEJORAS

respecto a su antecesora, la S 1000 R (EURO 4) INCORPORA IMPORTANTES MEJORAS

Test a fondo BMW S 1000 R: la super-naked de Múnich 'coquetea' con la perfección

La S 1000 R sigue siendo un naked con la efectividad de una moto de competición, que en su generación 'Euro 4' mejora lo que se antojaba inmejorable.

Dionisio San Miguel
  Madrid | 24/04/2019
BMW S1000 R
BMW S1000 R | motor.atresmedia.com

Lo primero que nos salta a la vista de la BMW S 1000 R 2017 con respecto a su antecesora es que el diseño es el mismo, aunque si nos fijamos bien, hay detalles nuevos como la desaparición de los embellecedores laterales en forma de aleta de tiburón y otros menos significativos como la nueva grafía de la numeración del display.

Lo que sí es nuevo es el escape Akrapovic, totalmente de serie, y mucho más lo que hay en el interior, especialmente en electrónica. La S 1000 R es una de las naked con más profusión técnica en ese apartado, algo que se le presupone a cualquier producto del fabricante bávaro.

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Destacable es la inclusión del sistema ABS Pro que no estaba presente en el modelo anterior (EURO 3). Si es necesario, este sistema te permite frenar en mitad de una curva sin que te 'escupa', y calibra en todo momento la inclinación, ofreciendo una frenada segura aunque estés en medio de la trazada con la moto inclinada.

Otra novedad es el uso en reducciones del Quick Shifter, antes solo reservado para las transiciones a velocidades largas y con la moto medianamente revolucionada. El sistema, mejorado, permite ejecutar los cambios sin embragar ni dejar de acelerar sin brusquedades. Seguramente de los mejores sistemas de cambio 'automático' del mercado.

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Tal es el nivel de precisión de éste, que la moto realiza el cambio de manera diferente si estamos reduciendo para perder velocidad o lo hacemos acelerando para ganar potencia. En éste último caso, entiende que necesitamos un cambio más deportivo y actúa en consecuencia. Es difícil de explicar hasta que lo pruebas: cuando quitas una marcha, la moto reduce con un ligero golpe de gas logrando que la marcha entre a la perfección y que el cambio engrane justo y en perfecta armonía con el motor sin que la moto se descomponga, por muy bestia que sea este.

Otra novedad positiva, es la posibilidad de cambiar la dureza de la suspensión pulsando un botón, sin necesidad de pararse y/o bajarse de la moto. Eso sí, ha perdido la posición soft y ahora solo se puede elegir entre los modos road y dinamic. No es un problema para una montura que no tiene nada de soft... aunque estaba bien para largos recorridos sobre piso deficiente.

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Aprovechando su revisión para el EURO 4, los alemanes de BMW se han desmarcado -una vez más- con la nueva BMW S 1000 R, revisada y mejorada en muchos aspectos y que pasa a ser un referente entre las potentes naked de alta cilindrada que ofrece el mercado.

Antes de subirme a esta preciosa naked, la miro detenidamente, detalle por detalle… frenos, horquilla, basculante, chasis, etc. El trabajo de los ingenieros alemanes en la transformación de su buque insignia sport (la S 1000 RR que esperamos 'degustar' próximamente) en esta moto de manillar ancho es formidable.

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Resulta ligera al tacto (ha perdido un par de kilos en la nueva generación y ahora pesa 205) y tiene suficiente radio de manillar para poder sortear obstáculos sin demasiados problemas. El motor (165 CV) tiene una entrega dulce y progresiva, nada de tener que medir el giro de muñeca a la salida desde parado, aunque para esto si quieres también ayudan sus modos de conducción programables desde la piña derecha: con el botón MODE puedes elegir el modo de conducción que más te interese entre 4 opciones en nuestra unidad de pruebas (2 de serie) en las que la entrega de potencia y las ayudas electrónicas se adecuan a cada una de ellas.

El motor 4 cilindros en línea de 999 cc, heredado del S 1000 RR y ayudado por toda la gestión electrónica, hace que esta BMW tenga unas aceleraciones limpias y lineales en todas las velocidades y regímenes. La sensación de seguridad que te transmite su conjunto suspensión/chasis y motor/frenos es sencillamente espectacular.

BMW S 1000 R | BMW Motorrad

En una carretera de montaña, la BMW vuelve a ser esa moto en la que todo se hace sin esfuerzo, estiras la velocidad cambias, reduces entras en la curva, gas… y todo esto sin darte cuenta que el ritmo es realmente rápido porque su comportamiento transmite tal seguridad que hasta el menos avezado no pasaría apuros con ella.

La suspensión DDC, capaz de adaptarse en milésimas de segundo al suelo que pisa, combinada con el control de tracción y el ABS (Race ABS y ASC) nos aseguran una confianza total para negociar curvas cerradas incluso con asfaltos carcomidos, así como rápidas parabólicas en autovías y carreteras nacionales en buen estado.

BMW S 1000 R | BMW Motorrad

En cuanto a consumo, éste se controla perfectamente desde el completo cuadro digital. La tradición rutera de BMW se refleja perfectamente aquí y tanto el indicador de nivel como el de autonomía son fiables y estables, aunque una vez llenas el depósito has de esperar un poco a que te lo indique la escala. El consumo medio fue de 6,5 litros.

Dicen que el valor de las cosas es siempre muy relativo, pero te puedo decir que el precio que se paga por esta S1000R es merecido y bastante competitivo comparado con sus rivales. Me parece una de las mejores opciones del mercado. Una moto muy completa a nivel técnico, con una estética rompedora y una autentica multiusos en tu garaje.

BMW S 1000 R | BMW

Una super naked más en uno de los segmentos de moda sobre dos ruedas, para el que BMW ha creado este modelo, tan sólido y capaz que sobrepasa las impresionantes prestaciones que ofrece su propio tetracilíndrico de mil, directamente derivado de la deportiva de la marca: la S1000RR.

No cabe duda de que esta alemana tendría sus opciones en una hipotética categoría de competición super naked, gracias al trabajo de sincronización, con el que BMW ha logrado uno de los conjuntos más completos, tomando cada uno de los mejores elementos de la ingeniería. Parte ciclo, motor, electrónica, frenada, suspensiones semi electrónicas…, todos del máximo nivel.

BMW S 1000 R | BMW

Respecto a la postura de conducción, el manillar se sitúa prácticamente a ras con la tija superior, y es particularmente ancho, aunque al llevar las manos sobre sus puños, uno se siente acoplado de una forma natural, con el trasero bastante retrasado, acabando en un punto situado apenas un par de centímetros por delante del eje trasero.

El tronco queda inclinado, para resultar definitivamente confortable al plantar los pies sobre unas estriberas que hacen el viaje más llevadero de lo que aparenta una moto naked. En cualquier caso, la S 1000 R ofrece una plaza bien espaciosa para el motorista, por alto que éste sea.

BMW S 1000 R | BMW

Directamente derivado del que monta su hermana RR, el tinte deportivo de su tetracilíndrico se siente de inmediato; prácticamente, con sólo apretar el botón de arranque; un talante al que el silencioso firmado por Akrapovic, en la unidad de prensa, ponía una banda sonora, deliciosa en los trances más suaves y excitante en los pasos por el rango más alto del cuentarrevoluciones, particularmente con el melódico 'eco' en retenciones.

Al soltar el embrague, la S 1000 R transmite una sensación de poder que parece más propia de un motor con mucho más cubicaje, algo que nos permite movernos por la ciudad con las marchas más largas, y encontrarnos un modelo más llevadero de lo esperable en trayectos urbanos, donde tan sólo penaliza a la hora de sortear un atasco, por el amplio radio de giro que marca el ensanchamiento delantero del chasis, un tributo bien barato que se cobra la fantástica estabilidad de esta moto, como veremos a continuación.

BMW S 1000 R | BMW

En el modo Dynamic, el más deportivo, los 165 CV se van entregando sobre la pendiente que marca su gráfica, una pendiente más empinada que la dibujada por el modo Road, pero, en cualquier caso, regular y constante. La entrega de potencia es tan progresiva y asumible que podrá engañar a más de uno, haciéndole creer que la tremenda aceleración que está imprimiendo al conjunto no es tan bestial como la que realmente nos está empujando. Los cuatro cilindros tiran y tiran con la fuerza de un reactor, pero manteniendo una constancia, muy confiable a la hora de abrir el gas a fondo.

El modo Rain suaviza más aun esa pendiente de la gráfica, además de recortar la potencia total del cuatro cilindros. Al mismo tiempo, el control de tracción ejerce su intervención más exhaustiva, con lo que la conducción en mojado, a pesar de las molestias que siempre crea la lluvia, también puede llegar a hacernos disfrutar de esta soberbia BMW. No obstante, y muy afortunadamente, la lluvia no hizo acto de presencia durante las jornadas de prueba.

BMW S 1000 R | BMW

El chasis de doble viga de la S 1000 R se muestra sólido mientras que su geometría le brinda una capacidad de giro a nivel de muchas deportivas actuales. En cuanto al aplomo, es como para entregarse al abandono en los virajes más rápidos y disipar cualquier vértigo previo que pudiéramos sentir al inclinar, sea cual sea la velocidad y también el ángulo de la tumbada.

Respecto a las frenadas, en esta versión 2017 se ha suavizado notablemente el tacto abrupto inicial, que resultaba tan seco como para correr el riesgo de comprometer más de una parada en maniobras en parado. A partir de ese primer milímetro de recorrido el tacto en la maneta se siente contundente si es necesario: una frenada de carreras sobre manillar plano.

BMW S 1000 R | BMW

Comodidad: Este apartado toma un grado premium en un modelo tan deportivo y desnudo. Y es que llaman la atención detalles como el control de velocidad o los puños calefactados, además del encendido automático de las luces nocturnas que incorpora esta versión 2017.

¿Se puede mejorar? No se puede hablar de una pega en sí misma, sino que, sintiendo la precisión y la sincronización de todo el conjunto, tanto motor como parte ciclo, llama la atención la cierta dificultad que muestra el cambio para encontrar el punto muerto, al menos en la unidad de prensa de la que dispusimos.

BMW S 1000 R | BMW

Precio: El coste de una unidad parte desde 15.650€ pero luego será difícil resistirse a sumarle parte de la formidable lista de opciones.

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