EBRO GRAND TOUR MARRUECOS 2026
Salimos de roadtrip por Marruecos a bordo del Ebro S900 para hacer 1.000 kilómetros por el norte de África
Hemos hecho 1.000 kilómetros por Marruecos hasta la frontera con Argelia, pasando por carretera, desierto, pistas… una aventura en la que ha pasado de todo.

Publicidad
Desde Marrakech, arrancamos nuestro roadtrip con el S900 de Ebro, con el que vamos a hacer 1.000 kilómetros hasta la frontera con Argelia, pasando por carretera, desierto, pistas… una aventura (Ebro Grand Tour Marruecos 2026) en la que va a pasar de todo.
Pero vamos bien armados. Porque este coche impone por su tamaño y por la fortaleza que transmite su diseño, que va acompañado de un interior bien equipado, grande y confortable.
Ideal para las tres maratonianas jornadas que toca recorrer, pasando, para hacer noche, por MHamid y Boumalne Dades antes de regresar al punto de partida.
La primera etapa pasa por lugares increíbles como el Col de Tizi N’Tichka, un puerto enclavado en el Alto Atlas, a 2.260 metros sobre el nivel del mar; una carretera “renovada” que nos llevará a Télouet, que se encuentra en un valle alto por donde desemboca el río Imarene… pero hay más…

Uno de los sitios más espectaculares que vamos a ver y que estamos disfrutando ahora es el palmeral del río Dra, el más grande de África en lo que es longitud, porque tiene 200 kilómetros y casi dos millones de palmeras.
Casi 200 kilómetros después, Ait Ben Haddou es otra de las paradas imprescindibles en nuestra ruta. Una espectacular kasbah con un conjunto arquitectónico construido en adobe y barro, coronado por torres defensivas; fortalezas similares a los castillos medievales.
Durante la primera etapa el Ebro S900 ha dejado claro que es una buena elección para hacer un viaje como este. Y no es solamente por imagen; también por confort y espacio; porque tiene de todo.
Hemos vivido hasta tormentas de arena en incluso lluvia, pasando por pueblos y ciudades que eran un hervidero humano…
Primero fueron aproximadamente 450 kilómetros desde Marrakech. Ya en el sur prácticamente no hay autopistas, lo normal es encontrarte carreteras secundarias, que muchas están en buen estado, pero también hay muchas pistas sin asfaltar.

Pero eso es parte de la aventura que hemos venido a afrontar con el Ebro S900. Y, como dicen aquí, “prisa mata a hombre”, así que lo importante es disfrutar de la diversidad de paisajes que te vas encontrando. Y también es importante llevar un coche que te ofrezca facilidad de conducción, y en este caso lo tenemos.
El S900 tiene cuatro motores, uno térmico de gasolina de 1.5 litros, y tres eléctricos, para ofrecer una potencia total de 428 CV. Un híbrido enchufable con tracción a las 4 ruedas, algo muy importante para un viaje como este
Segundo día Mhamid, Boumane Dades. Donde llega lo divertido, que son las dunas, llamadas “Las dunas de El Judío”, y el reto más importante del viaje para el Ebro S900.
Pero nada de esto nos asusta porque este coche tiene siete modos de conducción. Así que, puedes hacer casi de todo con él y en casi todo tipo de terrenos.
A pesar de su tamaño te permite hacer casi cualquier cosa, y el límite lo ponen sus neumáticos, que son de calle. Luego estas hamadas que parecen muy planas tienen mucho bache y hay que ir con cuidado para no liarla. Pero el Ebro cumple a la perfección gracias a sus modos de conducción, con uno específico para arena, que te permite disfrutar mucho del desierto.
Pero hay más variedad… Jbel Saghro es un desierto de piedra en el que parece que estamos viajando por otro planeta; ó Tamegroute, un pueblo cuya traducción literal es “último lugar antes del desierto”. Son algunas de las joyas que nos ha deparado esta segunda jornada, cuyo destino final es Boumalne Dades, una pequeña localidad de poco más de 10.000 habitantes muy llamativa visualmente y que te acerca a los bereberes y sus tradiciones.

Tercer día, y tenemos que hacer otros 300 kilómetros, que podría parecer coser y cantar. Pero hay que subir un puerto de montaña de 3.000 metros, el Col de Tizi N’Ait Hmed. Subimos, y subimos, curvas, curvas y más curvas… y después todavía más curvas… Nuestra compañía solo va a ser la fauna que aquí habita, porque esto está completamente deshabitado. Este camino, ahora asfaltado y convertido en carretera era un antiguo paso de caravanas que se queda completamente cerrado gran parte del año por las intensas nevadas que hay en el Atlas.
Venir con un coche como este, híbrido enchufable, a Marruecos, es un reto total porque hay pocos sitios donde cargar. Aquí tenemos 144 km de autonomía eléctrica, pero en total son 1.050 los que ofrece, pero, aunque te quedes sin batería, va regenerando permanentemente porque es un coche de autonomía extendida. En cualquier caso, los consumos son bastante reducidos. Estamos gastando sobre 7 l/100 km de consumo medio.
Un dato importante que dice mucho de la eficiencia. Porque de momento no ha habido que repostar y nos va a sobrar combustible para llegar a Marrakeck.
La verdad es que el paisaje en general es maravilloso, sobre todo por la variedad que te vas encontrando por el camino. Enormes estepas, un montón de carreteras de montaña, y luego, por supuesto, el desierto. Y eso es lo que hace que la aventura sea más agradable y divertida. Aunque hecho de menos una cosa: unas levas de regeneración en el volante. Hay que hacerlo a través de la pantalla, y sería mucho más práctico y rápido.
Publicidad






