Vacaciones de verano y son millones de desplazamientos los que se realizarán en coche durante las próximas semanas hasta que se dé por finalizada la época estival. Son días reservados a la desconexión, a familia, amigos y fiestas regionales en las que rememorar travesuras de adolescentes. Sin embargo, también es una parte del año en que el gran volumen de vehículos en movimiento desemboca en uno de los períodos de mayor actividad en materia de multas, especialmente por velocidad y controles de alcoholemia.

Con más de 1.300 radares en nuestras carreteras, ningún usuario de estas vías es ajeno a la posibilidad de ser sancionado económicamente o con la pérdida de puntos en unas vacaciones que pasarían a quedarse con ese sabor amargo en el mejor de los casos. Excesos de velocidad que aumentan la posibilidad de sufrir un siniestro.

La DGT está desarrollando nuevas estrategias para evitar que los conductores excedan los límites máximos de velocidad de las carreteras mediante el uso de radares dobles. VER VÍDEO.