Este domingo se celebran las elecciones generales. Dos meses después de las municipales y autonómicas del 28M, tras las cuales se han ido fraguando numerosos acuerdos y pactos entre PP y Vox, y en una fecha adelantada con respecto a la prevista inicialmente, más de 37 millones de españoles están llamados a las urnas para ejercer su derecho al voto este 23 de julio. Y entre todos ellos, unos cuantos miles están llamados, además, a personarse en su colegio electoral para formar parte de una de las miles de mesas electorales que se establecen para permitir la votación a lo largo de toda la jornada.

En total, cerca de 530.000 personas tendrán que madrugar un poco más que el resto para estar a las 8:00 de la mañana en el colegio que les corresponda. Entre estos se encuentran no sólo los presidentes y vocales (dos por cada mesa), sino también dos suplentes para cada puesto. Es decir, en cada mesa electoral están llamadas nueve personas, de las que finalmente se quedarán sólo tres.

Si en su momento te llegó la notificación de que tendrías que formar parte de la mesa y conseguiste librarte —una de las excusas admitidas era la de haber contratado o reservado las vacaciones antes del día de convocatoria de elecciones— estás de suerte. Pero si eres uno de esos miles de personas que decidió organizar sus vacaciones después del 29 de mayo y a pesar de ello le tocó estar en la mesa... lo sentimos, aunque seas suplente, tienes que presentarte.

Un error que se puede convertir en multa económica

No acudir voluntariamente a la mesa electoral está considerado un delito. Pero aquellos que acudan como suplentes a su mesa deben saber que aunque finalmente no tengan que pasar toda la jornada electoral en el centro de votación —porque la mesa ha quedado constituida y ellos ya no tienen que sustituir a nadie—, si se olvidan de firmar el acta de asistencia pueden enfrentarse a la misma sanción o multa que los que no hayan acudido al centro de votación.

Es el caso, por ejemplo, de Jesús, un joven que recién cumplidos los 18 años fue llamado como suplente para una mesa electoral durante las elecciones europeas de 2014. Tal y como él mismo relató a 'elDiario.es', él quería ir porque "los 60 euros que pagaban" le venían "genial" —ahora se pagan 70 euros por acudir a la mesa electoral—. Llegó tarde (este también es un error), pero su principal problema vino derivado de no firmar el acta de asistencia. "Llegué 40 minutos tarde y me dijeron que no era necesario que me quedase, porque el titular se había presentado. Pero no firmé la asistencia".

Pese al temor de acabar en la cárcel —nacido en República Dominicana, Jesús no tenía experiencia en el proceso electoral español y "desconocía las consecuencias" de no acudir a la mesa electoral—, su despiste acabó con la sanción mínima, una multa administrativa de seis meses, a una cuota diaria de dos euros: un total de 360 euros por llegar tarde y no firmar el acta de asistencia.