Este artículo va a tratar de aportar hechos para descifrar la inmensa, devastadora, inabarcable, inconmensurable y oceánica ignorancia de Alberto Núñez Feijóo en materia laboral. Entiendo y asumo que tampoco da para mucho más y que como siervo de la patronal que es solo leyó el papelito que le pasó Antonio Garamendi para que lanzara el mensaje. Pero algo pondría de su parte para epatar porque es difícil creer que la patronal se iba a atrever a lanzar un mensaje tan confrontativo para poner a los trabajadores y a los sindicatos en pie de guerra. Porque eso es lo que pasará si se atreven a transitar mínimamente un recorte de derechos tan brutal como el que Feijóo propuso, creo, que sin ser consciente. No es difícil advertir que tendrá una huelga general si se atreve solo a plantearlo.
Vamos a poner el literal de lo dicho por Alberto Núñez Feijóo para empezar a desgranar y que no haya lugar a malinterpretaciones: "Que 1,2 millones no acudan a trabajar todos los días es algo que España no se puede permitir. Por tanto, aquí, no podemos, aquí debemos, con o sin acuerdo, sentar a la patronal y a los sindicatos y tomar una decisión con el absentismo. Esto es un cáncer que no podemos pagar. ¿Qué pasa, qué ocurre, con un absentismo como este? Pues está fácil, ¿no? Si en los convenios de empresa se pacta que una persona que no va a trabajar cobre lo mismo que cuando va a trabajar pues ¿qué quieren que les diga?".
Confundir bajas con absentismo
El plan de la patronal es derivar la concesión de las incapacidades temporales de los facultativos de la sanidad pública a las mutuas laborales que son totalmente dependientes de las empresas. El caso de Mercadona es el paradigma, que a través de su mutua presiona de manera constante a los trabajadores con la baja médica concedida. Absentismo es un término no jurídico que usa la patronal para tasar las jornadas no cumplidas sobre lo negociado y firmado (permisos, conciliación, IT, maternidad y faltas injustificadas). Como Alberto Núñez Feijóo se ha referido al cáncer como metáfora, uno de los miembros de su ejecutiva que se ha tratado el cáncer durante diez meses es para la patronal un ejemplo de absentismo laboral. Pero lo que ha dicho Feijóo no admite interpretaciones porque hay un dato en su discurso que deja todo diáfano, 1,2 millones son las bajas médicas (la incapacidad temporal) y a eso es a lo que se ha referido el líder del PP, y en ese número están personas como Sémper, no tiene nada que ver con el fraude laboral. Las bajas médicas se han duplicado desde el 2019, claro que sí. Habrá que evaluar si es por las condiciones laborales, la precariedad y la situación psicosocial. ¿Hay un problema de salud pública? Sí, lo hay.
Los trabajadores no se "cogen" la baja, son los facultativos los que expiden un cese de la actividad por enfermedad común.
Decir que los trabajadores se "cogen" la baja es acusar de fraude a todos los médicos que conceden los partes de incapacidad temporal atendiendo a un criterio clínico, pero además hay un tema muy actual en la patronal que es la negación de los problemas de salud mental aludiendo, por ejemplo, a que los jóvenes ahora se cogen la baja porque les deja la novia. Lo que ocurre es que tenemos un problema de salud pública asociado a lo laboral. No se puede pretender que una población cada vez más envejecida, en la que se aumenta la edad de jubilación y aumentan las listas de espera no tenga un aumento exponencial de las bajas médicas y de merma en la salud de la clase obrera. La esperanza de vida con buena salud es similar a la edad de jubilación con el coste social que eso implica. En 2015 la edad de la fuerza laboral rondaba los 42 años y hoy se sitúa en próxima a los 44. Y el dato más alarmante, el número de ocupados mayores de 50 años se ha duplicado en veinte años, pasando de 3,8 a casi 8 millones. Su peso sobre el total de ocupados ha subido del 19,8% al 35,8%.
Negar la negociación colectiva
Feijóo dijo que no importaba que sindicatos y patronal pactaran en el convenio que un trabajador de baja cobrara el 100% por incapacidad temporal y que el PP si gobierna cambiaría eso con acuerdo o sin acuerdo. Eso es negar el artículo 37 de la Constitución, que consagra la negociación colectiva, y ponerse del lado de manera indisimulada de las peticiones históricas de la patronal en la merma de derechos fundamentales. Aproximadamente el 50% de los convenios colectivos sectoriales y el 65% de los de empresa firmados cada año incorporan complementos retributivos a la prestación de IT para que los trabajadores cobren el 100% desde el día uno. Los que sí cobran el 100% desde el día uno, de la base reguladora y los complementos, son los diputados como Borja Sémper, lo que les convierte en el colectivo más privilegiado que existe, porque no hay un solo trabajador que cobre complementos de manera íntegra estando de baja.
El fraude en una baja laboral es motivo justificado de despido disciplinario
No es cierto que no se persiga el fraude laboral. Se hace por la vía disciplinaria considerando despido procedente el cese laboral de trabajadores que estando de baja realicen actividades incompatibles con la baja médica. Se puede perseguir por la vía penal ya que si existe una falsificación de documento público se perseguirá por incumplimiento del artículo 392 del código penal, si existe un cobro indebido de prestaciones sociales se constituye un fraude a la Seguridad Social según se dispone en el artículo 307 del Código Penal. Según los informes del INSS en 2024 hubo tan solo 9.027 infracciones incluyen los casos de compatibilización indebida de prestación con trabajo, pero también fraude en desempleo.
Haber usado el cáncer como metáfora para hablar de absentismo
Hay cosas que me tocan en lo personal. Esta es una de ellas. Denominar cáncer las bajas laborales es el culmen de la miserabilidad. Hay un concepto asociado a un enfermo de cáncer que se llama toxicidad financiera y tiene que ver con todos los costes financieros asociados a la enfermedad. El problema al que se enfrentan los enfermos de cáncer en materia laboral es dramático. El 30% de los enfermos de cáncer consultados por la Asociación Española Contra el Cáncer han perdido su trabajo. Un enfermo de cáncer que no tiene complementos en el convenio -50% de los convenios sectoriales- no tiene la suerte de diputados como Borja Sémper que no ven mermado un solo euro la cuenta corriente por su incapacidad temporal. Para los trabajadores normales, los que madrugan, los que no son Feijóo ni Sémper, a falta de mejora establecida en el Convenio, las cuantías a pagar son el 60% desde el día 3 al 21 y el 75% desde el día 21 hasta un máximo de 545 días. El problema no son las bajas, sino el coste para el trabajador por tener la mala suerte de enfermar. Sirva como apunte final: las bajas fraudulentas en ningún caso compensan el más de un millón de horas extras trabajadas por la clase obrera sin pagar por la patronal.



