El virus respiratorio sincitial (VRS), causante de la gran mayoría de los casos de bronquiolitis, es muy frecuente en niños menores de 2 años durante los meses de otoño-invierno. Sin embargo, es importante destacar también que la gran mayoría de los casos serán leves y no precisarán de hospitalización.

"Hasta el 95% de los niños/as menores de 2 años se va a infectar del virus respiratorio sincitial (VRS) alguna vez, y el 50% se infectará dos veces", afirma a laSexta.com Dra. Irene Rivero Calle, pediatra y vocal de la Sociedad Española de Infectología Pediátrica (SEIP).

Pese a esto, añade la experta, "debemos insistir en que la gran mayoría de estas infecciones son leves y transitorias, que de todas ellas, aproximadamente sólo el 2% requerirá de ingreso hospitalario".

¿Pero cómo pueden las familias sospechar de una bronquiolitis? ¿Cuáles son los síntomas o señales de alarma que hay que tener en cuenta para llevar o no a nuestro bebé al médico o consultar con el/la pediatra?

La gran mayoría de las infecciones por VRS son leves y transitorias, de todas ellas, aproximadamente el 2% requerirá de ingreso hospitalario

DRa. Irene Rivero, SEIP

Es fundamental conocer los síntomas para saber cómo actuar, ya que según datos del Instituto Carlos III, la circulación de VRS se ha intensificado en las últimas semanas, con un aumento de casos tanto en Atención Primaria como en hospitalizaciones. Principalmente por este virus, pero también por otros, "en algunas unidades de Urgencias están atiendo en la actualidad hasta un 40% más de casos que antes de la pandemia", tal como afirmó ayer la Dra. Paula Vázquez, presidenta de la Sociedad Española de Urgencias Pediátricas (SEUP).

Esto se debe, tal como explican ambas expertas, a dos factores. El primero es que el VRS se ha adelantado: "los primeros casos se empezaron a atender en el mes de julio cuando en la época anterior a la COVID, la epidemia de bronquiolitis se iniciaba a finales de octubre".

Se espera, no obstante, señala la doctora Rivero que "el pico epidémico llegue a finales de este mes o principios de diciembre. Ahora mismo, según los datos estamos, en la actualidad, rozando el 10% de los casos que es cuando se considera que estamos en brote epidémico".

Por otro lado, el segundo factor es la coexistencia de varios virus respiratorios circulando a la vez (VRS, gripe, COVID...) cuando en los dos últimos años el virus mayoritario fue el SARS-CoV-2 (COVID-19) por lo que hay "una deuda inmunológica, ya que los niños menores de 2 años, y también algunos más mayores) se están contagiando este año por primera vez".

Síntomas del VRS y de bronquiolitis

Los síntomas más comunes del VRS van a ser muy parecidos a los de otros virus respiratorios: tos, mucosidad, disminución del apetito o irritabilidad. "Y será aproximadamente a partir del tercer o cuarto día cuando el bebé puede empeorar y derivar hacia una bronquiolitis", explica Rivero.

Cuando pasa de las vías respiratorias altas a las bajas, es que la infección se ha complicado y aparecen, por tanto, síntomas de bronquiolitis por lo que sí o sí debemos consultar y acudir al médico. Estos son, según enumera la doctora:

  • Dificultad respiratoria.
  • Apneas de 3-4 segundos (sobre todo en los niños más pequeñitos).
  • Ruidos o pitidos en el pecho.
  • Notar a los pequeños/as muy adormilados.
  • Observar que no comen o que comen menos del 50% de la cantidad habitual.

Así, tal como explican desde la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), el VRS provoca síntomas similares a los de un resfriado (tos, mucosidad o fiebre) que suelen durar entre 5 y 7 días, sin embargo, puede hacer que los menores de un año lo sufran con mayor intensidad y hacer que estos síntomas se agraven y derive en bronquiolitis o neumonía.

Igualmente, esta sociedad científica destaca que "un 2% de los niños menores de un año que lo presentan tienen que ingresar en el hospital. Los menores de 6 meses y sobre todo de 3 meses, tienen un riesgo más elevado de tener un cuadro grave e ingresar en la UCI".

Así, es fundamental que las familias estén atentas a si el bebé va a mejor o por el contrario empeora. No hay una ciencia exacta, pero suele ser a partir del tercer o cuarto día del comienzo de los síntomas.

Cuidados y prevención del VRS

De este modo, tenemos que saber que en cuanto que aparezcan los síntomas, en el mismo momento de la infección, debemos tener con el pequeño/a algunos cuidados.

Según expone la doctora Rivero: lavado de nariz para que respire mejor y pueda también, comer mejor; fraccionar las tomas de comida (darle menos en cada toma pero que éstas sean más frecuentes) y tener al bebé incorporado en vez de tumbado, para que también pueda respirar mejor y estar más cómodo.

También, "en el momento que tenga fiebre, podemos darle un antitérmico". Es importante estar pendientes para identificar si el pequeño empeora y notamos alguna dificultad respiratoria y esos síntomas de bronquiolitis que hemos comentado. Por último, sería importante también

"En principio, la mayoría de familias se pueden manejar desde Atención Primaria, pero como las consultas están muy saturadas y pueden tardar varios días en darte cita, muchos padres acuden a urgencias, sobre todo si hay dificultad respiratoria, bien en las urgencias de los centro de salud o en las urgencias de los hospitales", concluye la experta. Lo importante es por tanto, la vigilancia en cuanto a los síntomas y estar pendientes de si hay o no dificultad respiratoria.

Por último, y a modo de prevención, la SEPAR y la Sociedad Española de Neumología Pediátrica (SENP) recomiendan 4 medidas para prevenir la expansión del VRS:

  • Mascarilla en mayores de 6 años con síntomas
  • Respetar la distancia social en caso de síntomas
  • Evitar la visitas a los bebés menores de 3 meses, en caso de síntomas
  • Evitar asistir a escuelas y guarderías