El huevo es la proteína animal por excelencia por su gran calidad y alto valor biológico. Es uno de los alimentos más saludables que podemos encontrar: es versátil (lo podemos tomar a la plancha, en tortilla, pochado, fritos o como más nos guste), saciante, económico y cuenta además con muy pocas calorías.

"Los huevos es que son un alimento de elevada densidad nutricional, es decir, que en menos cantidad que otros alimentos, aportan muchos nutrientes interesantes como vitaminas, minerales y lo más destacado: aminoácidos esenciales, aquellos que nuestro cuerpo no puede sintetizar por sí mismo sino que hay que ingerir a través de la dieta", afirma a laSexta.com Paloma Quintana (@nutricionconq), dietista-nutricionista, Ceo de Nutrición con Q y autora del libro 'Cocina, come y pierde grasa'.

  • Las vitaminas más destacadas: A, D, E y K.
  • Los minerales más destacados: fósforo, calcio, potasio, sodio, hierro, zinc y magnesio.

"Además, es un alimento muy económico, muy versátil en la cocina y sobre todo, tiene una gran digestibilidad, es decir, es un alimento muy digestivo (cosa que a veces, no ocurre con otras proteínas), algo fundamental para los más pequeños pero sobre todo para las personas mayores", añade esta, también tecnóloga de alimentos.

Por tanto, los huevos son un alimento muy beneficioso que podemos y debemos incluir en una dieta saludable (salvo alergias y otras excepciones médicas). Como asegura Quintana: "todos son ventajas". Además al ser un alimento saludable y saciante, son grandes aliados en las dietas de adelgazamiento.

Pero sobre todo, es importante además, derribar uno de los mitos más arraigados que aún colean. De nuevo insistimos: no, los huevos no son malos para el colesterol. De hecho y según explicaba recientemente el cardiólogo Dr. Xavier Garcia-Moll, jefe de Hospitalización del Servicio de Cardiología en el Hospital de la Santa Creu y Sant Pau de Barcelona, las personas con el colesterol alto pueden tomar hasta 3 huevos por semana, ya que se ha demostrado que "la proteína del huevo es de alto valor biológico y por tanto, saludable para incluir en nuestra dieta, incluso las personas con colesterol alto". En este artículo explicábamos cómo bajar el colesterol.

¿Cuántos huevos se pueden tomar a la semana?

Es importante decir: depende. Depende de nuestras características y necesidades, de si hacemos o no ejercicio, si tenemos ciertas patologías o contraindicaciones médicas. Pero, por regla general, en personas sanas, se pueden tomar perfectamente 1,2 y hasta 3 huevos al día", asegura Quintana.

"Los huevos deben introducirse a partir del año de edad y en la etapa infantil es recomendable no tomar más de 3 huevos por semana. Pero a partir de la adolescencia, y en personas sanas sin contraindicaciones, se pueden consumir perfectamente a diario, siempre teniendo en cuenta el resto de la alimentación", detalla la especialista. No olvidemos que es importante también tomar otro tipo de proteínas, especialmente aquellas de origen vegetal, tal como explicamos aquí.

Así, es importante insistir en que "no se puede dar una recomendación concreta porque dependerá de la dieta y características de la persona", insiste Quintana, pero lo que está claro es que sí se pueden tomar a diario: en personas sanas, uno o más.

Por otro lado, es importante tener en cuenta cómo tomamos los huevos: podemos tomarlos de cualquier forma: en revuelto, en tortilla, cocidos y también fritos, siempre que se use un buen aceite como el aceite de oliva virgen extra -sostiene esta experta- que no se reutilice y que se emplee poco para cocinarlo.

"Como consejo para el huevo frito, es mejor cocinarlo, más tirando a la plancha, es decir, con poco aceite: con ese poco aceite, el huevo adquiere el mismo sabor y consistencia pero conservamos más los nutrientes, y sin tanta aceite", señala.

Por último, Quintana ofrece otros consejos importantes a la hora de cocinarlos:

  • Es mejor cocinarlos bien y no dejarlos poco hechos (por el riesgo de bacterias e infecciones).
  • Usar aceite de calidad como aceite de oliva virgen extra y no recalentarlo.
  • No sobrecocinar el huevo para poder aprovechar mejor sus nutrientes.