Lanzarote es un destino de origen volcánico de verano continuo, playas paradisíacas, luz de ensueño y arquitectura única pero puede ser también, lo es de hecho, un fantástico destino de turismo rural que nos permite disfrutar de la naturaleza y retirarnos en ella sin renunciar a las playas de arena blanca ni a zambullirnos en el mar. Viajamos al interior de Lanzarote, a un lugar integrado en el Parque Natural de La Geria que es una zona protegida de sorprendente paisaje volcánico, rodeada de viñedos y frutales entre los que abundan las higueras; el rincón La Geria al que nos dirigimos es Villa Amatista, un hotel rural en el que podrás alojarte en una yurta si quieres vivir una experiencia de glamping en toda regla o, si lo prefieres, puedes optar por una de sus seis casitas-estudio, todas con terraza privada y una sugerente pérgola en la entrada; las zonas comunes se componen de una agradable piscina y de un encantador jardín orgánico en el que abundan los árboles frutales. La capacidad total de Villa Amatista es de unas 20 personas lo que convierte a este hotel en destino ideal para organizar retiros, reuniones, pequeñas convenciones... o escapadas familiares; la yurta es su alojamiento más sorprendente, un tipo de tienda de origen mongol muy usada allá por las estepas de Asia que se convierte aquí en una habitación glamping -glamour y camping- de lo más apetecible; las casitas-estudio son todas diferentes incluso en su tamaño, Bodega es ideal para una o dos personas mientras Timanfaya y Tinache lo son para dos; Tisalaya y Tamia son los espacios más amplios y pueden llegar a dar cabida a 6 personas casa uno; la yurta por su parte se recomienda para no más de tres personas. Villa Amatista te facilita además la posibilidad de alquilar un vehículo para que puedas recorrer la isla a tu gusto y antojo desde la tranquilidad de este rincón rural en el que te ofrecen, además, la opción de disfrutar de terapias alternativas que incluyen clases de yoga, masaje y meditación. En Villa Amatista podrás vivir unos días de retiro en toda regla porque se ubica en una zona alejada del mundanal ruido pero esto no significa que no puedas después disfrutar de esta bella isla porque su reducido tamaño y accesibilidad en coche convierten tu lugar de retiro en un rincón ideal, muy céntrico, desde el que desplazarte para regresar a casa con toda la magia de la isla en tu retina. Si quieres conjugar en tus vacaciones lo mejor del turismo rural y el de playa, Villa Amatista es, sin duda, el destino que buscas.