Viendo las imágenes, nadie lo diría, pero la Torre de la Cabra en Paarl, Sudáfrica, es un símbolo en la ciudad. Situada en la granja Fairview, especializada en producir vino y queso, no es única en el mundo. Hay cuatro torres similares más, pero la de Fairview es la más conocida. Curiosa si que es, y una rareza, en lo que a torres se refiere, y en cuanto a los secretos imaginarios que esconde. La Torre de la Cabra de Fairview fue construida en 1981 por el propietario de la bodega, quién creo después la quesería. Desde siempre las cabras son conocidas por su naturaleza curiosa y su gran agilidad. Las torres fueron construidas con escaleras en espiral para que los animales pudieran subir más cómodamente. La Torre de la Cabra de Fairview se hizo famosa en 2009, cuando en Illinois, el agricultor David Johnson construyó una réplica de la de Sudáfrica. En los meses siguientes la torre apareció incluso en algún videojuego y su imagen dio la vuelta al mundo. Si lo piensas, seguro que te suena. La Torre de la Cabra es en realidad decorativa, modelada en origen en la locura de un jardín europeo. La primera fue construida en Portugal en el siglo XIX. La Torre das Cabras está en una bodega y fue edificada por Fernando Guedes da Silva da Fonseca, en Aveleda, en una de las bodegas más antiguas y famosas de la región Vinho Verde de Portugal. Y la segunda torre conocida es la de Fairview. Ésta es la segunda de las cinco estructuras que existen en el mundo de este tipo. Sea como sea, la torre de la cabra es ya un símbolo y la marca más identificable de la granja Fairview que tiene más de 750 cabras Saanen. La leche se utiliza para producir una gama de quesos y solo un grupo selecto de estas cabras tienen el privilegio de vivir en la torre. La torre de Sudáfrica en la Bodega Fairview Bodega ha inspirando copias en todo el mundo. En Noruega un agricultor de Ekeby pidió permiso al propietario de Fairview para construir una réplica de la torre en su granja en Escandinavia. La torre Paarl fue medida y fotografiada, y la torre noruega se terminó en 2007. El sudafricano Charles de Fairview estuvo presente en la inauguración. Y en Argentina, la Torre de la Cabra en la Finca El Rocío, en la provincia de Córdoba, se completó en 2010. La torre fue construida con los mismos planos utilizados en Noruega. Estos fueron proporcionados a Finca El Rocio por Fairview a petición de los propietarios de la granja de América del Sur. Una curiosas historia que cruzó fronteras y que hoy podemos disfrutar. Graciosas las torres si que son, y las cabras encantadas. En cualquier caso, si viajas a Paarl no dejes de visitar la bodega, es simplemente espectacular y se come de fábula.