El Parque Natural del Serengeti es un destino casi de cuento para la mayor parte de los europeos porque en él habitan los animales que han protagonizado los cuentos y dibujos animados al calor de los que hemos crecido; por eso ni el calor abrasador, ni las vacunas que tengamos que ponernos ni tampoco el temor a la soberbia fauna salvaje que domina el Serengeti, suponen impedimento ni retraso alguno para nuestra marcha rumbo al corazón de Ýfrica. Un safari fotográfico al uso es ya toda una aventura y un viaje de descubrimiento de un rincón único en el mundo pero si además optas por recorrer el Serengeti desde el aire, descubrirás estampas que no hubieras podido ni tan siquiera imaginar, mucho menos descubrirlas pisando tierra firme; y además, por si Ýfrica y el Serengeti no fuesen suficiente aventura, por si sobrevolarlos no te provocase suficiente deleite, te proponemos que lo hagas a la antigua usanza, en globo. El Serengeti se sobrevuela de buena mañana, no habrá amanecido todavía cuando abandones tu hotel para dirigirte a la zona de despegue; el vuelo durará entorno a una hora y, aquí viene lo mejor de la aventura, sabrás de donde sales pero ni tú, ni tan siquiera el guía de la expedición y el vuelo sabrá donde aterrizas; todo dependerá del aire, de su fuerza y sus corrientes, incluso la altura que alcances dependerá de ellos. No hay dos vuelos iguales como no hay dos días iguales en el Serengeti, tampoco se garantiza la visibilidad de unos u otros animales porque es impredecible la zona del parque sobre la que se volará; lo que sí puedes dar por seguro es el desayuno que se servirá una vez el globo haya tomado tierra y la magnificencia de tu fotografías que serán únicas, una vista del Serengeti muy especial. Si vas a aventurarte a conocer el corazón de Ýfrica, no dejes de incluir una expedición en globo entre tus cosas por hacer, te sorprenderá y encantará tanto que querrás repetir.