León es un destino bien conocido por los amantes de la arquitectura y la historia porque por nada del mundo se perderían su catedral y sus maravillosas vidrieras o uno de los pocos ejemplos de la arquitectura de Gaudí que pueden verse fuera de Cataluña (El Palacio de Botines), también es un destino muy de invierno y de otoño pero ahora lo será para todo el año porque León es, literalmente, un destino para comérselo porque así lo dice ‘Saborea España’, un sello gastronómico que nació en 2009 y que a día de hoy lucen solo una veintena de ciudades españolas, entre ellas León.

Cata de quesos Praizal | Foto Miguel A. Muñoz Romero, cortesía de RV EDIPRESS

¿Qué hace a la ciudad de León merecedora de este reconocimiento? sin duda, y para empezar, sus quesos y sus embutidos: cecina, morcilla (sin arroz ni piñones), chorizo, jamón, lomo… y por supuesto el vino porque aquí las comidas y las cenas se riegan con vinos de dos denominaciones de origen locales: D.O. León y D.O. Bierzo; en la ciudad de León podrás degustar el botillo del Bierzo o un buen cocido Maragato y, para desayunar, unas mantecadas de Astorga pero lo que hará que te enamores de León por la boca no será un plato en particular sino el modo de descubrirlo, se resume en una palabra: tapeo.

Embutidos, restaurante Ezequiel | Foto de Miguel A. Muñoz Romero, cortesía de RV EDIPRESS

Si hay algo que tienes que hacer en León es salir de tapas por el Barrio Húmedo y el Barrio Romántico, cercano a la plaza Mayor: sube por la calle Ancha desde la Casa Botines en dirección a la Catedral, acércate después al Palacio de los Guzmanes, a la Basílica de San Isidora o la propia Catedral y, por el camino, disfruta de una tapa aquí, otra allá y descubre a qué sabe León, solo entonces entenderás por qué León es una ciudad Saborea España.