Argelia es un país de múltiples facetas. Un país de contrastes situado al norte de Ýfrica, al sur del Mediterráneo y a tan solo 90 minutos de vuelo de las grandes ciudades europeas. Tierra de civilizaciones, ofrece, aunque muchos no lo sepan, balnearios, costas, pistas de esquí, desierto y cultura, una historia milenaria, con un pasado fabuloso. Parajes vírgenes, cercanos a ciudades históricas y restos arqueológicos. Las montañas del Atlas invitan al turismo de montaña, senderismo y pistas de esquí a tan solo 100 kilómetros de Argel, la capital. Si nos adentramos en el interior, la antigua civilización romana es una cita ineludible al este del país. Y al sur, el desierto del Sahara con toda su inmensidad y su magia que nos espera con los brazos abiertos empezando por Bou-Saada, la puerta del desierto. Las palmeras, un río, una ciudad ... Oasis. En todos los oasis, las imágenes se encuentran, y al norte del Sahara, se repiten las mismas escenas. Y sin embargo, no hay dos oasis iguales. No solo es el paisaje, montañas, dunas y barrancos sino el color de la tierra, la arquitectura de las casas, los recuerdos históricos, los métodos de riego, los modelos económicos, la ruta, todo contribuye a definir cada oasis con una personalidad propia.