Formentera es la belleza serena, junto a la agotadora  Ibiza. La más pequeña de las Islas Baleares ofrece espacios naturales protegidos, rodeados de playas desiertas de arena blanca, acantilados impresionantes, aguas cálidas y sensación de libertad. Al norte de la isla Es Trucadors una lengua de tierra que se extiende hacia la vecina isla de Ibiza. También conocida como Pas de n'Adolf, debido a que la embarcación Adolf naufragó en estas agua hace más de un siglo. Una playa vírgen, en la que te sentirás aislado del resto del mundo. Al sur se encuentra el Cap de Barbaria, con el conocido faro en el que se rodaron escenas de la película "Lucía y el Sexo", de Julio Medem. Al lado del faro en el acantilado, hay una abertura en la roca en la que si te metes puedes recorrer una cueva natural y llegas hasta el acantilado con unas vistas fabulosas. Y en el punto más oriental de la isla Es de la Mola, donde hay otro faro al que si te apetece subir obtienes tu recompensa. Vistas panorámicas de toda la isla. Alrededor de la isla se encuentra el Parque Natural de Ses Salines, con las  lagunas saladas del Estany Pudent y Estany de Peix. En total más de 2.000 hectáreas de las aguas costeras y humedales impresionantes,  perfectos para los amantes de la naturaleza. Más de 200 especies de aves tienen aquí su hogar. Flamencos, garzas, halcones, cormoranes, águilas pescadoras y currucas. En las aguas cristalinas abiertas también encontrarás una comunidad submarina con langostas, barracudas, meros, medregales, tortugas y mucho más. Formentera también es el hogar de la lagartija Sargantana. Específica de esta isla, hay más de 30 especies, que van desde azules brillantes y verdes a los marrones oscuros y grises, estos lagartos se ven en el emblema de las islas y están aquí en abundancia. Formentera es un ejemplo de turismo sostenible. La isla, a pesar de ser uno de los lugares preferidos por los que visitan las islas en verano, se ha mantenido ajena al boom de la masificación. Se ha preservado el medio ambiente y sigue siendo un auténtico vergel. Kilómetros de playas vírgenes, y construcciones limitadas. El acceso a la isla es en ferry, que sale cada 30 minutos desde el puerto de Ibiza. El viaje dura alrededor de media hora, por lo que es muy fácil de llegar. Una vez allí, la mejor manera de viajar por la isla es a pie o en bicicleta, aunque se pueden alquilar coches, quads y motos. Rutas de senderismo y rutas para bicicletas para perderse y descubrir los mejores rincones de las isla es lo más recomendable. Pueblos pintorescos, estupendos restaurantes y chiringuitos, locales de lo más in, en plan chill out, espacios naturales y playas, espectaculares playas de postal. Esta tranquila isla hippie chic esconde auténticas maravillas. Una de ellas es la playa de Migjorn, con tramos rocosos de gran belleza, de arena blanca que hace que el agua parezca todavía más cristalina, siempre con ese característico azul turquesa del que es imposible apartar la vista. La isla de Formentera es el lugar perfecto para descansar y la relajarse, aquí no vas a necesitar ni teléfono móvil ni ordenador, escapa de las preocupaciones diarias, libre,disfrutando del mar, el sol, la playa y la naturaleza virgen que te ofrece le último paraíso del Mediterráneo. Hay playas maravillosas en toda la isla, pero estas son algunas de las mejores .