Galicia también tiene guasa y carnaval aunque se denomine Entroido, Antroido o Introido. Y esto es así porque si algo no falta en el hogar de Breogán y al borde del fin de la tierra según pensaban los romanos, es la fiesta, que si en verano suele serlo de costa y gastronómica en carnaval tira tierra adentro y es Ourense la provincia que luce con más fuerza y se disfraza con más gracia y tradición. Hay dos carnavales gallegos que lucen orgullosos el reconocimiento como Fiesta Turística de Interés Nacional -el de Verín y el de Xinzo de Limia, ambos en la provincia de Ourense- pero cinco más -el de Laza con sus Peliqueiros entre ellos- lo son de interés regional y muchos, muchos más carnavales toman las calles en fiesta, máscara y gastronomía porque el carnaval sabe lo suyo si miras al noroeste: hay en Galicia casi tantas recetas de filloas o freixós como pueblos, nosotros te recomendamos los dulces con un buen chorro de anís; las orellas son otro dulce típico de estas fiestas, fritas, crujientes y espolvoreadas de azúcar. Si te atreves acompaña la merienda con un orujo de café. Claro que lo primero que debes saber antes de lanzarte a vivir los carnavales gallegos, que son antiguos, tradicionales y muy de una tierra de fragas y leyendas, es que el disfraz es inevitable porque si vas a cara descubierta y en ropa de calle te puede pasar cualquier cosa... Es ley, la ley del Carnaval. Quienes no se disfrazan son objetivo de pantallas y cigarróns, lo mismo pueden recibir un azote de fusta que verse regados de harina e incluso de hormigas, porque el carnaval gallego tiene también su animalario; tiene máscaras, pero no se parece al de Venecia, desfiles pero no es como el de Tenerife, música y guasa pero no se parece al de Cádiz... es un carnaval antiguo, muy de esta tierra. Y espera tu visita.