un puerto con una historia milenaria

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Escapada a Mértola, el pasado musulmán de Portugal

De origen fenicio, fue el puerto fluvial más importante de Portugal durante la Edad Media, tanto en el periodo musulmán como tras la posterior Reconquista. Hoy mantiene intacto ese legado, hasta el punto de ser uno de los destinos históricos claves del país vecino.

Mértola se encuentra en la región portuguesa del Baixo Alentejo, en el centro-sur del país Es a los fenicios a los que se debe su origen, donde crearon un importante puerto comercial que más tarde sería aprovechado por cartagineses y romanos. El nombre actual es de origen musulmán y su puerto fluvial, protegido por un castillo sobre el Guadiana, jugó un importante papel en el comercio de mercancías agrícolas y mineras entre el Alentejo, Al-Andalus y el norte de África. La ciudad sería reconquistada a los musulmanes en 1238 por Sancho II de Portugal, que la donó a los Caballeros de la Orden de Santiago por el importante papel que jugaron en la reconquista.

Es una villa deliciosa, con casas blancas en calles dispuestas en terrazas, adornadas con naranjos y con maravillosas vistas al río Guadiana. Rodeada por la antigua muralla y marcada por la herencia de los distintos pueblos que la habitaron, posee el mayor patrimonio musulmán de Portugal, de ahí que una escapada a Mértola sea una idea perfecta en cualquier época del año.

Estos son los lugares imprescindibles para conocer Mértola:

1. Molino de Alferes. Es un molino medieval situado al lado del Vascao, un afluente del río Guadiana; estuvo funcionando hasta los años 60, actualmente ha sido restaurado y merece la pena verlo y contemplar la gran riqueza paisajística de la zona en que se encuentra.

2. Molino de San Miguel. Un molino de trigo, también medieval, que aún sigue en funcionamiento y que se encuentra situado junto al Museo de San Miguel, que alberga multitud de herramientas para la elaboración del pan.

3. Torre de Coraza. Construida en la época romana, ha resistido las crecidas del Guadiana y permitió a los habitantes de Mértola el acceso al agua y la protección del puerto en tiempos de guerras. Es Monumento Nacional desde 1910.

4. Antigua mezquita / Iglesia Matriz de Mértola. Clasificada como Monumento Nacional en 1910, la mezquita data del siglo XII y en su construcción integraba elementos de la época romana. Con la Reconquista fue dedicada al culto cristiano pero manteniendo la estructura de la época musulmana. En el siglo XVI se inicia un programa de obras para su reparación pero sigue apreciándose el estilo mudéjar alentejano en las almenas y las torres cónicas que adornan el templo. Todavía conserva el antiguo templo musulmán y el Mirhab en buenas condiciones.

5. Castillo. Construido sobre la base de antiguas estructuras de la época musulmana, el Castillo de Mértola fue construido en 1292 por Don João Fernandes, Maestro de la Orden de Santiago. Alberga un pequeño museo y es un lugar privilegiado para la observación del pueblo y el territorio circundante. Fue declarado Monumento Nacional en 1943.

6. Museo de Mértola. Alberga una impresionante colección de la cerámica andalusí que se ha ido recuperando a lo largo de más de treinta años de excavaciones y estudios. Y también es muy interesante por la importante colección de herramientas antiguas: tanto de antiguos telares como de útiles para la elaboración del pan.

7. La región de Mértola también posee huellas de un pasado de arquitectura industrial mucho más reciente, importante para entender la huella que el sector minero dejó en la localidad en el siglo XIX, como las minas de Santo Domingos o Pomarão. En ambas hay ruinas de las explotaciones y los poblados que la empresa británica concesionaria construyó para los trabajadores. Existen grandes diferencias entre las construcciones para los pobladores ingleses -casas espaciosas rodeadas de verdes fincas- y los poblados de los obreros de la minería -viviendas hacinadas de 15 metros cuadrados-.

Hay que recorrer Mértola y palpar todo su pasado histórico, pero también contemplar la belleza de su entorno natural y sus vistas sobre el río.

No podemos olvidarnos de degustar alguno de los platos típicos de la gastronomía alentejana: el cocido de garbanzos, las migas con cerdo, la sopa de pescado de río o el estofado de cordero, entre otras delicias. Y por supuesto regarlo todo con vino del Alentejo, muy apreciado a nivel internacional.

Pasado y presente unidos en la vecina Portugal, la impronta andalusí al otro lado de nuestra frontera.

Más información:
Turismo de Alentejo
Turismo de Portugal

Rocío Rodríguez | Madrid
| 17/04/2016

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