Aunque parezca mentira, todavía quedan en España lugares difíciles de encontrar en un mapa. Monroyo, o Mont-Roig de Tastavins, a 857 metros sobre el nivel del mar, en la comarca turolense del Matarraña, es uno de ellos. El pueblo, de apenas 400 habitantes, tiene un encanto discreto integrado en la armonía del paisaje natural que lo rodea. Bosques de pinos, almendros y olivos, y una luz que ha cautivado a muchos artistas. Monroyo, ofrece en Teruel jamones, recoger setas o, incluso, trufas y como no vas a querer marcharte, como el entorno engancha, un nuevo hotel, muy especial en las afueras del pueblo, junto a la ermita de Consolación, ofrece una estancia única. El Hotel Consolación ha sido construído pensando una tranquilidad amable, divertida e inspirada en la arquitectura de Craig Ellwood. Consolación es un hotel pequeño. Sólo tiene doce habitaciones. Diez son kubes y dos ocupan el primer piso de la antigua vivienda del ermitaño, un edificio de origen barroco, como la iglesia, aunque la ermita es mucho más antigua, del siglo XIV, según los registros. Los cubos individuales están revestidos de madera, colocados sobre un acantilado a los que se llega por un jardín natural de romero y tomillo. De arquitectura sencilla, casi minimalista con suelo de pizarra negra, bañera excavada en el mismo suelo, baño con ducha, chimenea colgante, butaca y luz de lectura. Y esta construcción vanguardista, en una provincia que no todos conocen y que hay que descubrir. Cielos abiertos, estrellados por la noche. De día azul sobre el jardín, o la hamaca de la piscina, un balcón de agua integrado en la roca. Y en el hotel sala multimedia, playground, garage con chimenea y chimenea con biblioteca para no moverse mucho mientras descansamos. La cocina y el restaurante es un punto de encuentro en Consolación, sorprendente y muy agradable. Está abierta a todas horas y sobre el mostrador, en todo momento, hay bebidas y alimentos a tu disposición. Desayunos, almuerzos y cenas se sirven en un antiguo cobertizo transformado en comedor de piedra, madera, acero y cristal. Con platos basados en los productos del Matarraña y respetando las estaciones del año. Los precios van desde 135 euros la noche en habitación doble con el desayuno y el IVA incluidos. El Matarraña, situada sobre la frontera entre Aragón y Cataluña, es dura y agreste, con una complicada orografía, que sigue viviendo todavía lejos de casi todo. Palacios, castillos e iglesias hablan de un pasado de caballeros templarios, judíos, moros y cristianos e inquisiciones. El camino de Santiago, pasa por la misma puerta de la ermita en la ruta desde Tortosa a Zaragoza. Caminos para recorrer a pie o en bicicleta, el río Matarraña, que puede cruzarse sobre pasarelas en cañones estrechos, cuevas con pinturas prehistóricas patrimonio de la humanidad. Si buscas un lugar tranquilo, en el que disfrutar de la naturaleza, en un ambiente relajado y sencillo, pero contemporáneo. Si te gusta compartir espacios en plena naturaleza, no dejes de alojarte en este pequeño gran hotel, el Hotel Consolación te sorprenderá.