En la que fuera una casa solariega del SXVIII, junto a una torre medieval, frente al mar, al borde de un jardín, a un paseo de los acantilados de Entrecabos, a diez minutos de Cudillero y Luarca y cerca de las espectaculares hoces del río Esva-Canero. Estás en Asturias, un paraíso natural. Escaparse al Hotel Torre de Villademoros es un delicioso plan de mayo y primavera; lo es por los románticos paseos por los acantilados y junto al mar que podrás regalarte o, si lo prefieres, por tu caminar lento y pausado por el jardín que rodea al hotel, 9000 metros de robles, castaños, tilos, cerezos, fresnos, arces, liquidámbar, espinos, agapantos, camelias, hortensias, lirios, lavanda... Lo es también por la torre medieval que se mantiene erguida junto al hotel, y de la que, dicen, era propiedad del valeroso caballero Pelayo, contemporáneo del rey del mismo nombre. Y lo es también, como no podía ser de otro modo, por el propio hotel. Se trata de una casa solariega reformada y transformada en un rincón moderno y elegante, decorado con sumo gusto y siempre acogedora en todos sus rincones; cálida en todas sus habitaciones y evocadora y románticas en la más elevada, la que disfruta de unas espectaculares vistas de la naturaleza con el mar al fondo. Del mismo modo que la habitación con vistas, te conquistará el porche abierto que te permitirá estar dentro y fuera a la vez, facilidad ésta muy de agradecer en el inestable -que no malo- tiempo del norte. A nada que te alejes del hotel una vez te has hecho con la casa y con sus alrededores, y cuando ya hayas conocido la historia de la torre medieval que tiene por vecina, visitarás villas que emanan el encanto natural del norte y de Asturias y en las que podrás deleitarte el gusto con algún trago de sidra y manjares de los que da la tierra atlántica y cantábrica; aunque para cenar te recomendamos que regreses al hotel y a su restaurante para disfrutar de los deliciosos platos que te ofrecerán en los que reinan los productos cultivados en el huerto que habrás descubierto al pasear el jardín. Si buscas destino para mayo y su puente o para algún fin de semana en el que huyas de tu vida por un par de días, Torre de Villademoros es una estupenda opción.