La ruta del río Borosa es probablemente la más conocida de todas las que se pueden hacer en la Sierra de Cazorla. Este río es en realidad un afluente del Guadalquivir que nace en esta sierra, en Jaén, y seguir su recorrido se convierte en algo mágico.

Puede que el adjetivo 'mágico' esté ya muy utilizado para describir lugares. Pero no se me ocurre uno mejor para un lugar cuyos paisajes impresionan a cada paso. Hacer la ruta del río Borosa te hace sentir el protagonista de una postal. Y es que te permite estar rodeado de cascadas, pequeños lagos, vegetación y en definitiva un entorno súper bonito. Hacer el camino entero, ida y vuelta, supone caminar aproximadamente unos 22 kilómetros. O lo que es lo mismo, hacer una excursión de unas siete u ocho horas. Y lo cierto es que merece muchísimo la pena, aunque son muchas las personas que no completan la ruta porque no están lo suficientemente en forma para ello.

No es que sea un camino difícil, al menos no de inicio a fin. De hecho todo el primer tramo puede hacerse sin gran dificultad porque es bastante llano. El sendero es cómodo y asciende hacia el nacimiento del río muy poco a poco, bordeando el río.

Una vez caminados los primeros tres kilómetros se debe cruzar por primera vez el río por el puente de Los Caracolillos. Y pocos metros más adelante se debe cruzar de nuevo para adentrarse en la Cerrada de Elías. A partir de aquí todo empezará a cobrar más belleza gracias a las pasarelas de madera apoyadas sobre las rocas que te permitirán caminar sobre el río Borosa.

Sierra de Cazorla | Pixabay

Una vez termine la Cerrada de Elías, que es en realidad un encañonamiento natural del río, todavía se pueden caminar tranquilamente unos pocos kilómetros más en los que seguir admirando el río o las fuentes. Así hasta llegar a la central eléctrica del Salto de los Órganos. Decíamos antes que hay muchas personas que no son capaces de terminar la ruta y es éste justamente el punto en el que se dan media vuelta. Así, la distancia recorrida hasta el momentos será de unos 7 kilómetros y medio y por tanto, de unos 15 al final.

Quienes deciden continuar la ruta del río Borosa, desde la central eléctrica hasta el final de la misma, son los que podrán disfrutar de de los mejores saltos de agua y de los paisajes más impresionantes de la excursión. Es en ese lugar donde comienza lo mejor de la ruta. Pero esas mismas personas que deciden disfrutar de la mejor parte del camino son también las que deberán subir cuestas realmente empinadas, pues el desnivel es bastante elevado a partir de la central eléctrica. Y, por tanto, también son quienes deberán esforzarse mucho más porque el camino dejará de ser tranquilo y cómodo.

Sea como sea, la ruta del río Borosa merece la pena de principio a fin. Así que hacerla completa o hacerla hasta la mitad no impide disfrutar de paisajes únicos, de cuento o de postal. Hay quienes deciden, incluso, darse un baño en las aguas heladas de algunos de los embalses. Nada mejor que hacerlo en un entorno de ensueño.